EL PRODUCTO Las Bebidas sin Alcohol o Bebidas Analcohólicas son aquellas, gasificadas o no, preparadas a base de uno o más de los siguientes componentes (Jugo, Pulpa, Jugos concentrados, Leche, Extractos, Infusiones, Maceraciones, Agua) y sin contener alcohol etílico en cantidad superior a 0,5% en volumen.
Las Bebidas sin Alcohol podrán contener cafeína (en un máximo de 200 mg/kg), quinina (con un máximo de 110 mg/kg), extractos aromatizantes naturales y/o esencias naturales y/o compuestos químicos aislados de los mismos, ácido fosfórico, dimetilpolisiloxano (con un máximo de 10 mg/kg).
Existen distintos tipos de bebidas sin alcohol. Las Aguas tónicas, Sodas tónicas o Indian Tonic son aquellas bebidas preparadas a base de extractos y/o esencias de limón, pomelo u otras frutas cítricas o mezclas. El Ginger Ale es aquella preparada a base de extracto de jenjibre soluble en agua. El Guaraná es la bebida preparada con semillas de Paullinia cupana Kunth o sus variedades. La Añapa es aquella mezcla sin fermentar de pulpa y semilla de algarroba blanca y agua, adicionada o no de leche, mistol y otros productos autorizados. Las Bebidas sin alcohol artificiales son las que se preparan con esencias artificiales o una mezcla de éstas con extractos naturales y/o esencias naturales y/o compuestos químicos aislados de las mismas.
Existe en nuestro país, asimismo, la comercialización de polvo para preparar bebidas sin alcohol, en recipientes bromatológicamente aptos de capacidad no mayor de 1500 g, en los que se indican los ingredientes (en el orden decreciente de sus proporciones), los aditivos, la fecha de vencimiento, el peso neto y la cantidad en volumen de producto final que se puede preparar con el contenido del envase.
En términos generales, puede decirse que los pasos que conllevan la producción de las bebidas gaseosas son aquellos que incluimos en el cuadro que se presenta a continuación.
FASES
ETAPAS
FUNCION
TRATAMIENTO DEL AGUA Sedimentación y Floculación Retirar los sólidos suspendidos con ayuda de alumbre y cal.
Desinfección Control de microorganismos por la aplicación de cloro.
Reducción de alcalinidad Bajar la alcalinidad del agua para evitar la neutralización de componentes importantes de la bebida.
Filtración Remover materiales indeseables haciendo pasar el agua por una serie de filtros de arena.
Purificación Eliminar colores y sabores desagradables, cloro y otras materias residuales, por absorción en un filtro de carbón activado.
Microfiltración Rectificar filtraciones anteriores y retirar partículas microscópicas y microorganismos como las amebas.
Desaireación Rectificar el aire ocluido en el agua.
LIMPIEZA DEL EMPAQUE Selección Inspeccionar los envases para seleccionar los utilizables en equipo automático con determinación de compuestos nitrogenados y aromáticos.
Pre-enjuage Retirar restos de líquido y suciedad no adherida con solución de soda cáustica caliente.
Remojo Ablandar y desprender suciedades adheridas al envase, por inmersión en varios tanques de solución caliente de detergente (hexametafosfatos y metasilicatos) y lavado interior a chorro.
Enjuague Eliminar restos de detergentes y enfriando del envase.
Inspección Determinar la efectividad de la limpieza.
PREPARACION DE LA BEBIDA Preparación del concentrado Mezclar los ingredientes principales bajo extremas condiciones de higiene, para garantizar una materia prima homogénea.
Recepción y almacenamiento del concentrado Guardar en tanques especiales que conserven la calidad e inocuidad del concentrado.
Preparación del jarabe terminado Hacer una solución del azúcar con agua tratada. Posteriormente se añade el concentrado para obtener jarabe terminado.
Preparación de la bebida Mezclar el jarabe terminado con agua en proporción predefinida.
Carbonatación Enfriar y agregar gas carbónico en la concentración predefinida.
Envasado Llenar los tanques para dispensadores, latas o botellas.
Inspección final Comprobar que la cantidad en cada envase es correcta, el sellado es perfecto y la presentación es adecuada.
Embalaje y distribución Colocar los envases en cajas u otro embalaje para almacenar y distribuir en los puntos de venta.
Embalaje y distribución Colocar los envases en cajas u otro embalaje para almacenar y distribuir en los puntos de venta.

EL MERCADO MUNDIAL
Uno de los hechos que cabe destacar, a nivel internacional, es la tendencia a la concentración de capitales. Resulta evidente que este fenómeno no es particular del sector de las bebidas gaseosas, pero también lo es el hecho de que en el mismo se aprecia con mayor nitidez. Ejemplo de ello es lo que ocurrió en Estados Unidos entre 1996 y 1998, período en el cual más de 20 embotelladoras fueron vendidas, siendo en su mayoría adquiridas por empresas ya existentes.
Este fenómeno de concentración de la producción trae aparejado otro, que es el de la diversidad en la producción por parte de las empresas existentes. Es decir: mercados que con anterioridad se presentaban segmentados con claridad (aguas minerales y gaseosas, por ejemplo) hoy tienden a confundirse, siendo en muchos casos imposible diferenciar si una empresa se dedica primariamente a un producto o al otro. Una empresa puede producir agua y gaseosas, pero también lácteos y galletitas. Tal es el caso, por ejemplo, de Danone -con participación creciente en América Latina y EEUU-.
Se estima que, en la actualidad, Coca-Cola controla un 50% del mercado mundial de gaseosas, realizando un 70% de sus ventas fuera de los EEUU (territorio en el que continúa siendo la marca más vendida, pese a que en el 2002 sus ventas registraron una baja del 2%). Se calcula que las ventas de Coca-Cola company en el año 2003 fueron de 21.044 millones de dólares.

LA PRODUCCION NACIONAL
De acuerdo a datos provistos por CADIBSA, el sector productivo de las bebidas sin alcohol se compone por aproximadamente 2.350 empresas de diverso tamaño y relevancia en cuanto a producción y facturación. De ellas, las de mayor tamaño son solo diez, caracterizadas por comercializar marcas internacionales; cabe aclarar que, de estas diez, algunas tienen componentes de capital extranjero y otras no.
Dado lo reducido del número de empresas relevantes, el grado de competencia entre las mismas está considerado medio-alto. Este rasgo adquiere mayor relevancia por un hecho: en el campo de las gaseosas, la marca es un componente de altísimo peso, con lo cual las estrategias publicitarias -y, por consecuencia, los gastos que estas generan- captan una mayor parte de los recursos de las organizaciones productoras de gaseosas.
Puede afirmarse, en ese sentido, que en el campo de las gaseosas las marcas tienen mucho poder, entendiendo como tal el valor y apreciación que el consumidor hace de las mismas. En ese sentido, cabe resaltar que de acuerdo a un ranking elaborado por la revista Business Week en el que se incluyen las 100 marcas más poderosas del mundo, Coca-Cola se encuentra en primer lugar. No es casual que una marca de gaseosas sea la más reconocida : tradicionalmente la publicidad ha sido un elemento clave en la estrategia de inserción comercial de las empresas, ya que en más de una oportunidad se constituye en el único elemento disponible para diferenciar el producto de las otras marcas y consolidar su posición en el mercado. La importancia de la publicidad en el sector se ha ido incrementando con el tiempo y la intensificación de la competencia. Prueba de ello es que el gasto publicitario representaba, en los países del Primer Mundo, en 1990, el 5% del gasto total industrial en este rubro, mientras que siete años después el mismo se había elevado al 14%.
Pero no sólo eso: la estrategia publicitaria se ve fortalecida por el dinamismo que han de poseer las organizaciones para brindarle al público una variedad cada vez mayor de sus productos. En este sentido se articula la aparición de productos nuevos -gaseosas con gusto a mate como "Nativa" por el lado de Coca-Cola, toda una nueva variedad de sabores frutales en la línea "Mirinda" por el lado de Pepsi-Cola, por citar sólo algunos casos.

Fuente: Dirección Nacional de Alimentación, en base a datos de CADIBSA.
Debe tenerse en cuenta que en el caso de las bebidas gaseosas la producción se encuentra íntimamente ligada al consumo. Es decir, la importación de gaseosas resulta, a los fines estadísticos, irrelevante. Resulta admisible, por tanto, relacionar en forma casi directa al consumo o ventas del sector con su producción, ya que el comercio exterior del mismo es muy reducido.
Tal como puede observarse en el cuadro, la producción mantuvo niveles estables durante la década del ´70 y del ´80, para comenzar a crecer en forma notoria durante la década del '90, es decir cuando más se diversificaron los productos. A partir de dicho punto, el único desaceleramiento puede observarse en los años 2001 y 2002, consecuencia lógica de la reducción de los niveles de consumo de la población causados por el largo periodo de recesión económica.
Dado que casi la totalidad de la producción del sector está destinada al mercado interno y que el consumo es estable -con una leve tendencia decreciente en los últimos años -, la inversión en el sector apunta principalmente -además de lo ya descripto de gasto publicitario- a modificar el producto por encima de aumentar la cantidad de la producción. En ese sentido, la inversión en el sector en el último período apunta principalmente a un proceso de reconversión a partir de la nueva tecnología disponible y la forma de adecuarla a los cambios en las tendencias del consumo. Un ejemplo de esto fue la fuerte inversión que posibilitó el pasaje del envase de vidrio retornable al de plástico (PET).

COMERCIO EXTERIOR
El mercado externo de las gaseosas es muy pequeño en relación con la producción. Sin embargo, existe una diferencia considerable (dentro de lo pequeño de las proporciones) entre las exportaciones y las importaciones, teniendo como resultado el hecho de que, en el período Enero-Diciembre 2003 -según datos proporcionados por el INDEC-, la balanza comercial se mantuvo siempre positiva, dando un saldo en ese período superior al millón de dólares.
Según datos del INDEC, en el año 2003, los principales destinos de las exportaciones de bebidas gaseosas fueron España (38% aproximado), Chile (19%), Paraguay (18%), Uruguay (9%) y Estados Unidos (7%). Por el lado de las importaciones, los principales orígenes son Estados Unidos (45%), Chile (20%) y Alemania (15%).

Fuente: Dirección Nacional de Alimentación en base a datos del INDEC.

Fuente: Dirección Nacional de Alimentación, en base a datos del INDEC.
Fuente: Dirección Nacional de Alimentación, en base a datos del INDEC.

MATERIAS PRIMAS
Debido al alto porcentaje de agua que se emplea en el proceso de producción de las bebidas gaseosas, la industria tiene especial cuidado a la hora de seleccionar la fuente de origen acuífera. En líneas generales, el sector de las gaseosas requiere que el agua cumpla con estándares de calidad más estrictos que los del agua potable en relación a su turbidez, los sólidos disueltos, materia orgánica, contenidos microbiológicos y alcalinidad.
El segundo componente -en importancia- de las gaseosas lo constituyen los edulcorantes, que para el caso de las bebidas regulares es la sacarosa o azúcar común. Para las bebidas dietéticas o de bajas calorías se utilizan edulcorante intensivos como el aspartame o el acesulfame K, aprobados como seguros por organismos internacionales.
Se utiliza, asimismo, gas carbónico o dióxido de carbono para darle la calidad "espumosa" o, si se prefiere, el efecto "burbujeante".

CONSUMO
Uno de los primeros datos a tener en cuenta a la hora de analizar el consumo, es el hecho de que las gaseosas son un producto altamente elástico en relación a los ingresos de los consumidores. Al no tratarse de un producto de primera necesidad, los vaivenes económicos tienen una alta incidencia en el consumo.
Sin embargo, y a favor del producto, puede señalarse que los grupos etáreos que consumen gaseosas son cada vez más amplios. Si bien con anterioridad era posible detectar que el consumo de este producto se iniciaba a partir de los cinco o seis años de edad, hoy el 20% de los niños entre uno y dos años de edad ya consumen bebidas gaseosas con regularidad. Asimismo, el consumo tiende a aumentar hasta que los individuos entran en la adultez, siendo el mayor pico plausible de ubicar en los varones entre doce y diecinueve años de edad.
En relación a valores estadísticos, los países con mayor consumo de gaseosas son Estados Unidos (201 litros per cápita al año), México (149 litros) y el Reino Unido (92 litros). En Argentina se estima un consumo per capita ligeramente superior a los 65 litros.

Fuente: Dirección Nacional de Alimentación en base a datos de CADIBSA.
En Argentina, mientras tanto, y tal como puede observarse en el gráfico, el consumo es relativamente estable -puede apreciarse una leve baja en el período de más bajas temperaturas (abril/agosto)-, poseyendo el mes de diciembre el pico más pronunciado de todo el año, a raíz no sólo de las altas temperaturas propias de la llegada del verano sino, principalmente, por los festejos propios del fin de año.

FUENTES CONSULTADAS

C.A.D.I.B.S.A. Cámara Argentina de la Industria de Bebidas sin Alcohol - INDEC - Revista Mercado - Diarios nacionales - InfoBAE - Beverage Digest