Publicidad:
La Coctelera

BIENVENIDOS AL BLOG DEL DOLAR

9 Octubre 2007

LOS BEATLES

El cuarteto de Liverpool
ha sido el grupo más famoso de música Pop de este siglo, y ha
llegado a vender más discos que cualquier otro intérprete,
conjunto o formación.

El germen de la futura banda se encontraba en The
Quarrymen
, grupo
de Skiffle que John
Winston Lennon

(1940-1980) había montado con compañeros de escuela en 1956. Un
año después, conoce a un joven de catorce años llamado James
Paul McCartney
(1942).
La asociación empieza a dar frutos y la pareja compone
conjuntamente sus primeras canciones. En 1958 se les unen George
Harrison
(1943) a la
guitarra y Stuart
Suttcliffe
al bajo. Al
año siguiente, toman parte en un concurso de jóvenes talentos de
Manchester, con el nombre de Johnny
& The Moondogs

que desecharían por el de The
Silver Beatles
,
hasta llegar a la definitiva denominación de The
Beatles
poco
después.

Ya como The Beatles, actúan por Liverpool, con un estilo
claramente Merseybeat, con influencias de un Rock And Roll que
empezaba a estar de moda en el Reino Unido. Pero un punto
importante de inflexión en su carrera llega con la gira de cinco
meses contratada en Hamburgo, con Pete
Best
reclutado como
batería, que les curte como músicos. Era el año 1960. Cuando
llega el momento del regreso a Liverpool, Stuart Suttcliffe decide
abandonar la banda y permanecer en Hamburgo, donde fallece
inesperadamente en 1962.

Mientras, el grupo va adquiriendo fama en The Cavern,
el legendario club de su ciudad, inicialmente dedicado a programar
actuaciones de Jazz. En este momento entra en escena un personaje
que llegó a ser considerado como el quinto Beatle: su mánager Brian
Epstein
(1934-1967).
Gracias a él son fichados por EMI, tras el rechazo por parte del
sello DECCA, incorporando a Ringo
Starr
(1940) en el
grupo, en ese año, en sustitución de Best, antes de editar su
primer single Love Me Do. Este primer single ya tuvo una
magnífica acogida, y el siguiente, Please Please Me
aunque no llegó al número uno, permaneció siete semanas en
listas. 1963 vio ya tres números uno de los Fab Four, y dos
álbumes editados, ambos alcanzando la misma posición. Del
segundo, With The Beatles, se extrajo el que sería el
single más vendido de un Beatle -juntos o por separado- hasta el Mull
Of Kintyre
(de Paul McCartney tiempo después de la
disolución del grupo). La canción en cuestión no era otra que She
Loves You
.

El período de 1963 a 1965 representa el auge de la beatlemanía
alrededor del mundo, impactando también fuerte en Norteamérica,
país hasta entonces reacio a editar sus discos. Pero de nuevo
Epstein inclina la balanza a su favor, convenciendo a Ed Sullivan
para que aparecieran en su show televisivo de máxima audiencia,
circunstancia que movió a Capitol (el sello americano de EMI) a
editar el quinto single del grupo, Wanna Hold Your Hand.
Sin que pasara un mes siquiera, eran número uno en los Estados
Unidos, publicando rápidamente sus anteriores sencillos.

En estos años (1963-1966), filman dos películas, A Hard
Day's Night
y Help!, con sus respectivos álbumes en
vinilo y se editan Beatles For Sale y Rubber Soul,
y los cuatro de Liverpool se encuentran en plena actividad, con el
mundo rendido a su música.

En 1966 se edita Revolver, que significa un punto y
aparte en la carrera de los Beatles, puesto que su siguiente
trabajo es el primer "concept album" de la historia, el Sgt.
Pepper's Lonely Hearts Club Band
, editado en 1967, con un
claro giro del grupo hacia la Psicodelia y el Flower-Power, en
plena eclosión en San Francisco. El disco se convierte en un hito
en la historia de la música moderna, con los Beatles innovando en
el estudio y George
Martin
(1926), su
productor, canalizando las nuevas experiencias a través de los
controles y las cintas del estudio. En ese mismo año, su mánager
de siempre, el quinto Beatle, Brian Epstein, fallece de modo
inesperado. Ese es también el año en el que la banda se hace
seguidora de Maharishi Mahesh Yogi, el año en el que presentan Magical
Mystery Tour
. Demasiados acontecimientos para doce meses. Tal
vez por ello, aunque editarían tres l.p.'s. más, la unión entre
los cuatro miembros del grupo se resquebraja, un comienzo de
ruptura que se hizo más evidente a partir de 1968. En ese año,
incluso montaron su propio sello, Apple Records,
una especie de corporación dedicada al arte en general, y en
especial a la música, que acabó meses después acarreando graves
problemas financieros a la banda. El canto del cisne llegó en
1970, con Let It Be, producido por Phil
Spector
, terminando su
carrera juntos con disputas incluso judiciales, con una enemistad
McCartney y Lennon cada vez más notoria. Todos sus miembros
siguieron carreras en solitario, con especial significación para
las de McCartney y Lennon.

Ringo Starr fue el
primero de los cuatro en grabar en solitario, a través de Apple
Records en 1970 (Sentimental Journey) y su carrera fue in
crescendo hasta 1973, año en que lanza Ringo, álbum en
el que curiosamente colaboran los otros tres Beatles, eso sí, en
diferentes temas. Este disco le proporcionó un par de números
uno en la lista americana de singles. Su siguiente proyecto
llevaba el título de Goodnight Vienna, publicado en
1974, descendiendo en adelante su carrera musical, llegando a
tocar fondo -al menos de ventas- en 1983 con Old Wave.
Otra faceta suya durante estos años ha sido la de actor,
apareciendo en algunas películas sin especial repercusión. A
mitad de los ochenta, felizmente casado con la actriz Barbara Bach,
se ha dedicado a tareas de narrador para series documentales, sin
abandonar del todo, pero no muy activo en el mundo de la música.

La carrera de George Harrison en solitario, posterior a la
disolución de The Beatles, es variada y peculiar, más orientada
hacia la calidad y la autenticidad que hacia la comercialidad,
asumiendo tareas que van desde la de músico de sesión hasta la
de productor cinematográfico, con compañía propia (Handmade
Films). Después de formar parte de The Beatles, Harrison
continúa trabajando en solitario, al igual que Lennon, McCartney
y Starr, siendo la carrera de George Harrison prolífica, aunque
en menor grado que las de McCartney y Lennon. Su primer
lanzamiento en solitario data de 1968, al editar el proyecto
claramente experimental Wonderwall, al que le sigue Electronic
Sounds
en 1970, en una línea parecida al anterior. Sin
embargo, su primer gran éxito le llega con el triple álbum All
Things Must Pass
-con importantes colaboradores-, producido
por Phil Spector en 1970, que le da un masivo triunfo a nivel
internacional. Su interés en las culturas orientales le lleva a
promover en 1971 el "Concierto Para Bangladesh" en Nueva
York, con la participación de gente como Eric Clapton, Bob Dylan,
su ex-compañero Ringo Starr, Billy Preston y Leon Russell. Este
concierto se plasmó en un triple vinilo y en una película,
recaudando diez millones de dólares para la causa. Continúa
grabando, y en 1974 crea su propio sello discográfico, Dark Horse,
hasta 1976, cuando edita 33 1/3, que marca una pequeña
pausa en su carrera discográfica, retomada en 1979, para seguir
publicando trabajos, pero no con una frecuencia casi anual, como
en su primera época. Durante todos estos años, también produjo
grabaciones de artistas como Badfinger, Ravi Shankar o Billy
Preston y tocó la guitarra en sesiones de otros tantos, como
Dylan, Delanney & Bonnie o Hall & Oates. Ya en la década
de los ochenta, dedicó gran parte de sus esfuerzos a su
compañía cinematográfica, Hand Made Films, y retornó a las
listas en 1987 con Cloud Nine, volviendo poco después
como parte de esa banda de viejas glorias llamada Travelling
Wilburys -junto a Bob Dylan, Roy Orbison, Tom Petty y Jeff Lynne-,
con la que estuvo en dos álbumes que legaron a la historia de la
música en la frontera entre los ochenta y los noventa: Travelling
Wilburys
(1988) y Travelling Wilburys, Vol 3 (1990).
El 30 de noviembre de 2001 nos dejó tras perder su lucha contra
el cáncer, descanse en paz.

John Lennon inició su carrera en solitario un par de años antes
de la fecha de disolución oficial del grupo, 1970. En 1969, toca
en directo con una banda llamada Plastic Ono Band, en la cual
militó Eric Clapton, por ejemplo, evento recogido en Live
Peace In Toronto
. De ahí salieron nuevas composiciones de
Lennon como Cold Turkey y Give Peace A Chance
-todo un himno para los movimientos pacifistas-, éxitos
indiscutibles, a los que sigue el álbum de 1970 John Lennon/Plastic
Ono Band
, producido por Phil Spector, que significa la
declaración de independencia de su anterior etapa. Imagine,
su álbum de 1971, se convierte rápidamente en un clásico, con
temas como Power To The People, comprometidos y
polémicos, como el mismo Imagine, un standard
interpretado por otros múltiples artistas, o Jealous Guy,
una preciosa balada. Ya como vecino de Nueva York, su siguiente
álbum no alcanza el mismo gran éxito comercial, pero vuelve a
las listas con Mind Games en 1973, y al año siguiente,
edita Walls And Bridges, aún con mejor fortuna, y actúa
en un concierto de Elton John, en la que sería su última
aparición en un escenario. Shaved Fish, de 1975, es una
recopilación de grandes éxitos, último disco antes su muerte,
puesto que en ese año decide hacer una pausa en actuaciones y
conciertos, para volver al estudio poco antes de su asesinato, con
su esposa Yoko Ono para grabar Double Fantasy. Tras su
muerte el ocho de diciembre de 1980, a consecuencia de los
disparos efectuados por Mark Chapman, alcanza el número uno con
los singles Just Like Starting Over y Woman.

El día once de abril de 1970, Paul McCartney anunciaba en los
medios de comunicación que jamás volverá a grabar con John
Lennon (promesa que el tiempo ha burlado de manera peculiar,
venticinco años después y un cúmulo de sucesos por medio). La
afirmación de McCartney implicaba la disolución de los Beatles
definitivamente. Un mes después, su primer trabajo en solitario, McCartney,
llega al número dos en las listas británicas y a número uno en
los Estados Unidos, añadiendo tensión a la ya existente en el
seno del grupo británico, al coincidir el lanzamiento con el de Let
It Be
. Aún publicaría otro álbum, Ram, antes de
inciar la creación de su nueva banda. Wings se forman a finales
de 1971, alrededor de Paul y Linda McCartney, junto con Denny
Laine (1944) y Denny Seiwell. En diciembre, su l.p. Wildlife,
entra hasta el número 10 en las listas inglesas y al año
siguiente ya inicia una gira nacional, que precede al single Give
Ireland Back To The Irish
, un título que explica su
contenido por sí solo (Devolved Irlanda A Los Irlandeses) que fue
completamente vetado por la BBC y la IBA. El año 1972 fue duro
para McCartney, que topó un par de veces con la justicia por
posesión de drogas y el año siguiente se inició con un nuevo
veto al single de Wings, llamado Hi Hi Hi, por
incitación al consumo de drogas. Su sello discográfico optó por
promocionar la cara B, para burlar la censura, y llegó al número
5 en listas, iniciando un nuevo tour nacional en mayo. El l. p.
que salió justo antes de la gira, Red Rose Speedway, ya
estaba firmado por Paul McCartney & Wings, y en diciembre
editan el famoso Band On The Run, que llegó al número
uno en ambos lados del Atlántico, vendiendo seis millones de
copias y permaneciendo en lista más de dos años. En mayo de 1976
aterrizan en los Estados Unidos, realizando McCartney su primera
aparición en una década en territorio norteamericano, editando
un año después el álbum Wings Over America. En 1977,
sale al mercado Mull Of Kintyre, el single más vendido
en el Reino Unido, desplazando de este lugar a She Loves You,
de los cuatro de Liverpool. El single por si solo vendió más de
dos millones y medio de copias, y fue, por supuesto, el más
grande éxito de Wings como grupo. Desde Mull Of Kyntire
hasta diciembre de 1979, fecha en la que Wings actúa en la
última noche de los conciertos por Kampuchea, graban algunos
temas más, -todos de éxito pero sin llegar más arriba del
puesto cinco en las listas- y Paul recibe el premio como mejor
compositor de todos los tiempos, habiendo vendido más de cien
millones de singles y otros tantos l.p.'s. La fecha del concierto
por Kampuchea pone el punto final a la carrera del grupo como tal,
encontrando su último legado en vinilo en el l.p. del año 1979 Back
To The Egg
, y retomando Paul su trayectoria en solitario, que
ya tenía su precedente justo antes de Wings con el par de
álbumes antes reseñados. Wonderful Christmastime, se
edita en enero de 1980 y será su primer single en solitario desde
1971. A mediados de ese mismo mes es arrestado y encarcelado en
Tokio por posesión de marihuana, McCartney se graba al
igual que su primer l.p. en su propio domicilio, con medios muy
limitados, condiciones que no impiden que llegue a lo más alto de
las listas, editándose en 1981. El año siguiente ve llegar otro
masivo éxito de Paul, esta vez a dúo con Stevie Wonder. Ebony
And Ivory
llega al número uno del charts de singles en ambos
lados del Atlántico, abriendo camino para el álbum Tug Of
War
, grabado con la ayuda, entre otros, del propio Stevie
Wonder, su viejo amigo Ringo Starr, Rod Stewart y Carl Perkins.
Pletórico e hiperactivo, antes de que acabe el año, colabora en
otro dueto, esta vez con Michael Jackson, grabando The Girl Is
Mine
. Vuelve a repetir fórmula con Say, Say, Say,
en noviembre de 1983, con similares resultados, situándose de
nuevo arriba de las listas americanas e inglesas, alcanzando cotas
similares con el álbum Pipes Of Peace. Give My
Regards To Broad Street
, marca una nueva experiencia en la
carrera de Paul McCartney. Ese fue el título para una película y
un álbum, de excelentes resultados -no así en el caso del
celuloide, considerado un fracaso de crítica y de taquilla-.
Estamos en los últimos meses de 1984, y la actividad del antiguo
Beatle decrece con el final de los ochenta, aunque Press To
Play
y la recopilación All The Best! venden como
antaño, viendo la luz este último a finales de 1987. En 1988
aparece Back In The USSR, en el sello soviético Melodiya,
publicado inicialmente de modo exclusivo en la Unión Soviética,
hasta que en 1991 se publica en todo el mundo. Ese mismo 1991
lanza Flowers In The Dirt, y antes de acabar el año
acomete uno de sus proyectos más ambiciosos, el que lleva por
título Liverpool Oratorio, pieza clásica compuesta por
Paul y el compositor americano Carl Davis, e interpretada por la
Royal Liverpool Philarmonic, con voces como la de la cantante de
ópera Kiri Te Kanawa, en el marco de la Catedral de Liverpool.
Por desgracia, McCartney recibió pocas alabanzas y un montón de
críticas, sobre todo por parte de los entendidos, que le instaban
a dedicarse a su música de siempre. De regreso al Pop, el éxito
no se hace esperar gracias al single Hope Of Deliverance,
perteneciente a su siguiente álbum Off The Ground,
editado en 1993. Sus siguientes proyectos muestran a un Paul
maduro, ocupado también en aficiones paralelas, como la de
locutor y DJ de programas de contenido musical.

A pesar de todo, los cuatro de Liverpool siguieron colaborando
entre ellos, con la excepción de Lennon y McCartney. La vieja
promesa que hizo Paul se rompió en 1995, puesto que las voces de
John Lennon y McCartney aparecen juntas en el tema Free As A
Bird
, una canción incluida en el primero de una trilogía de
álbumes que lleva por nombre Anthology, y que ha logrado
reunir a los tres supervivientes y a John, superando ventas de
casi nueve millones de ejemplares en sólo una semana, la de su
publicación. A pesar de no estar físicamente presente Lennon,
los Beatles han vuelto a reunirse gracias a la magia de la
tecnología. En marzo de 1996 se edita un segundo volumen, The
Beatles Anthology Volume 2
, con los mismos planteamientos que
el primero, aunque sin llegar a tal impacto comercial como con el
primero.

profesor:Ronald Ramírez Olano

servido por DOLAR sin comentarios compártelo

5 Octubre 2007

CONOCIENDO AUN SER HUMANO

En el medio dia del domingo del señor 13 defebrero de 1966 nace
en la hermosa ciudad de chiclayo fruto del amor de sus padres Alecio
Ramírez olano de profesión prospero comerciante y de la divina ,hermosa
dama Flor Olano La Serna de profesión obstestiz el robusto bebé que los
dichosos padres bautizaron con el nombre de Ronald Alecio Ramírez Olano
.este hermoso bebé era el cuarto niño del matrimonio le precedian sus
mayores hermanos mariza malejandro ,cesar este último había fallecido
pocos meses despues de haber nacido .
los primeros años de
vida transcurren en los susburbios de la ciudad llenos de juegos y
amistades de barrio .sus primeros estudios los realiza en el jardin de
niños de campodonico .donde pasaria los primeras experiencias en los
ambientes educativos . es allí donde entra en contacto con las letras
.pasión que marcaria toda su vida .es en esta etapa donde realiza sus
primeros pininos que es la confección de un micro album personal de el
y sus hermanos que años mas tarde se perderian en el fuego que el mismo
con una vela ocasionaria en sus antigua casa .
luego de un años en
la escuela de jardin de niños ,pasaria a realizar sus estudios de
primaria en el centro educativos de menores llamado 11001 .sus primeros
estudios son un tanto duros para el novato estudiante debido a sus
caracter distraibo y soñador ,es la epoca donde el realiza sus primeras
amistades con el genero femenino puesto que conoce a la bella niña
llamada.magali ella seria mi enamorada . Los años de estudios en la
escuela primaria los realice de forma normal con muchos amigos y
grandes experiencias con ellos recuerdo de manera alegre los recreos
que me diveria de gran manera . los maestros que tuve en esta etapa de
mi vida los recuerdo con cariño en especial al entrañable profesor
Victor Vera Vera. un gran maestro y amigo . los estudios secundarios
los realice en varios centro debido a diversos problemas que obviare
comentar en esta ocasión ,pues bueno estos colegios fueron el Elvira
Garcia y Garcia en esta etapa tuve grandes que con las disculpas del
caso no los mencionare por no obviar alguno por los general en este
colegio estuve dos años que fueron llenos de malas experiencias y
buenas recordando que tuve una adolescencia de los mas alegre
,divertida com todo estudiante tenia mis cursos favoritos como la
historia donde era en mi aula insuperable lo mismo que en lenguaje .
recuerdo que elñ matemático del aula era mi amigo Lora .un genio con
los números . el tercer año de secundaria lo realice en el colegio
militar . vamos aqui supe lo que era la vida castrese recuerdo que aqui
sufri los atropellos de los compañeros de años posteriore no al estilo
de la ciudad y los perros pero en definitiva maltratos .la visita al
malacate termino militar que se le da alos servicios higienicos alli
aprendi muchas cosas ,en especial lo referente a la chicas teniamos los
amigos de la musas (grupo de amigos ) muchas salidad a quinceñeras
,fiestas , cumpleaños donde pudieramos divertirnos . infallables las
veladas en las noches con las amigas en pimentel los dias de salida
(viernes por la tarde ). ya con el correr de los años las cosas se
fueron dando por inercia los viajes ,los desengaños ,la etapa de
maduración,los eternos veranos con angelica ella en SURFIN y yo con mi
partida de ajedre viendola en pimentel surfiar

servido por DOLAR sin comentarios compártelo

3 Octubre 2007

GOODFATHER

Mario Puzo nació el 15 de octubre de 1920 en Nueva York (Estados
Unidos) en el seno de una familia de ascendencia italiana, siendo su
padre trabajador de ferrocarril.

Participó en la Segunda Guerra Mundial formando parte del ejército del
aire antes de estudiar en la New School for Social Research y la
Universidad de Columbia.

Su primer libro publicado fue la novela “La arena oscura (Dark arena)”
(1955), ambientada en la posguerra. Cinco años antes, en el American
Vanguard, había aparecido el relato “The last christmas”.
A la par
que publicaba estos primeros textos Puzo trabajaba como periodista,
ejerciendo la crítica literaria en diversas publicaciones como Redbook,
el New York Times o Book World.

Después de “La arena oscura” el autor neoyorquino escribió “El
peregrino afortunado (The fortunate pilgrim)” (1965), sobre el tema de
la inmigración con el personaje femenino central de la italiana Lucia
Santa, y “Las extrañas vacaciones de Davie Shaw (The runaway summer of
Davie Shaw)” (1966), un libro con protagonismo infantil.

Logró la inmortalidad gracias a “El padrino (The godfather)” (1969),
historia de una saga mafiosa de origen transalpino con Don Vito
Corleone como patriarca.
Las
adaptaciones cinematográficas, con participación en el guión del propio
Mario Puzo, fueron tan exitosas como el libro, logrando el autor dos
premios Oscar por “El Padrino” (1972) y “El Padrino II” (1974), ambos
filmes dirigidos por Francis Ford Coppola, quien también realizó “El
Padrino III” (1990).
Otros guiones de Puzo fueron los escritos para películas como “Terremoto” (1974), “Supermán” (1978) o “Cotton Club” (1984).

Después de “El Padrino” Puzo escribió novelas como “Los tontos mueren
(Fools Die)” (1975), con el protagonismo de un escritor inmerso en el
mundo de los casinos de Las Vegas, “El siciliano (The sicilian)”
(1984), libro que retomaba el asunto mafioso con el personaje real de
Salvatore Giuliano y que fue llevado al cine por Michael Cimino, o la
intriga política “La cuarta K (The fourth K)” (1991).
Los asuntos criminales con protagonismo familiar fueron constante en su
narrativa, hecho apreciable en sus últimos trabajos como “El último Don
(The last Don)” (1996), “Omertá (Omerta)” (2000) o “Los Borgia (The
family)” (2005), libro finalizado por Carol Gino, su compañera después
de la muerte de su esposa Erika Lina Broske. Mario Puzo murió a los 78
años de edad el 2 de julio de 1999.

servido por DOLAR sin comentarios compártelo

1 Agosto 2007

APRENDE A ORDENAR TU BIBLIOTECA

Y como sé donde está cada libro?: Sistema de clasificación del conocimiento y su importancia en la cultura de uso dentro de la biblioteca Escolar

Cuando
se inició el proyecto de reorganización de la Biblioteca San Agustín,
uno de las decisiones que fue necesario tomar era cual sería el sistema
que se adoptaría para la organización de los libros y el acceso que los
usuarios tendrían a los mismos.
Para aquel momento, la Biblioteca
contaba ya con gran parte de la colección bibliográfica que actualmente
tiene, pero ésta se encontraba bajo la modalidad de estantería cerrada
(aquella en la que el acceso físico de los usuarios está restringido),
y sin un sistema de ordenamiento adecuado.

Consideramos entonces que uno de los cambios que era necesario
introducir era de orden cultural, es decir, debíamos cambiar la cultura
de aproximación a los servicios bibliotecarios que nuestros alumnos
tenían, esto significaba convertirlos de usuarios altamente
dependientes del personal de la biblioteca, a usuarios autónomos e
independientes en el uso de los servicios que gradualmente pensábamos
poner en marcha.

Consultando la literatura especializada, así como experiencias exitosas
en materia de bibliotecas escolares, llegamos a la conclusión de que
era viable establecer en nuestra biblioteca un sistema de estantería
abierta, ello implicaría que los alumnos y resto de usuarios podrían
tener acceso físico a la estantería y escoger ellos mismos los libros
que deseaban consultar, pero para ello era necesario familiarizarlos
con el sistema de ordenamiento que adoptaríamos.

Los sistemas de clasificación bibliográfica son esquemas que permiten
categorizar o subdividir las distintas áreas del conocimiento. Se trata
de clasificaciones basadas en criterios un tanto arbitrarios, pero su
utilidad práctica radica en que permiten organizar los libros en las
estanterías de forma tal que todos los libros que traten sobre una
materia específica queden ubicados en el mismo lugar, esto está
asociado a la tarea de marcar los libros en el lomo con una etiqueta
que contiene el código conformado por la numeración del sistema
clasificatorio, esto es lo que se conoce coloquialmente como “cota”.

Para la organización de la Colección General adoptamos el sistema
conocido como DEWEY, el sistema clasificatorio de nomenclatura numérica
que un bibliotecario llamado Melvil Dewey (1851-1931), creó en 1876,
para organizar los libros de la biblioteca escolar en la que trabajaba.
Dewey dividió todos los temas del conocimiento existente en diez
grandes categorías identificadas con un sistema numérico decimal (del 0
al 9), así, creó una primera tabla de clasificación en la cual había
diez grandes grupos temáticos:

0 GENERALIDADES

1 FILOSOFíA

2 RELIGIÓN

3 CIENCIAS SOCIALES

4 FILOLOGÍA

5 CIENCIAS NATURALES

6 CIENCIAS PRÁCTICAS Y TECNOLOGÍA

7 ARTE

8 LITERATURA

9 HISTORIA Y GEOGRAFÍA

El sistema de Clasificación que se utiliza en la Biblioteca San Agustín, se basa en el sistema de Clasificación inventado por Melvil Dewey, el Sistema de Clasificación Decimal de Dewey. Se
le llama “decimal” a este sistema, porque cada una de las 10 grandes
categorías se subdivide a su vez en 10 categorías mas específicas y
luego esas 10 en otras 10 aún mas específicas. Veamos el ejemplo de la
categoría 5 correspondiente a Ciencias Naturales y Matemáticas.

500 CIENCIAS NATURALES

510 Matemáticas

520 Astronomía y ciencias afines

530 Física

540 Química y ciencias afines

550 Geociencias

560 Paleontología

570 Ciencias biológicas

580 Ciencias botánicas

590 Ciencias zoológicas

510 Matemáticas. Filosofía y Teoría

511 Principios Generales

512
Álgebra y teoría de los Números

513 Aritmética

514 Topología

515 Análisis

516 Geometría

517

518

519 Probabilidades y Matemáticas Aplicadas

Existen
otros sistemas de clasificación bibliográfica basados en distintos
criterios de agrupación de los temas o de numeración de las categorías,
entre ellos se conoce la Clasificación Decimal Universal (CDU) con numeración muy parecida al DEWEY, y el sistema de clasificación de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos Library o f Congress (LC),
cuya codificación o notación es alfanumérica (letras y números), no
obstante el sistema Dewey (o adaptaciones del mismo ) es el mas
recomendado por el Ministerio de Educación.
Desde el mes de mayo
del 2004 nuestros alumnos han ido incorporando dentro de su capital de
habilidades y destrezas un conocimiento de utilidad práctica en el uso
activo y autónomo de sistemas de información bibliotecarios. En
términos concretos: nuestros muchachos van comprendiendo que el
conocimiento puede ser categorizado y organizado de determinadas
maneras, y al aprender algunas de las formas como se organiza este
conocimiento también van descubriendo rutas de acceso al mismo. Creemos
firmemente que esta es una herramienta para el “saber hacer” que les
será de gran utilidad en su desempeño escolar.

POR : PROFESOR -RONALD RAMIREZ OLANO

servido por DOLAR sin comentarios compártelo

9 Julio 2007

mitologia inca

ALGUNAS LEYENDAS:


La Primera Creación: "Caminaba por
las inmensas y desiertas pampas de la meseta Viracocha
Pachayachachi, "el hacedor de las cosas",
después de haber creado el mundo en un primer ensayo como si se tratara de un
bosquejo, sin luz, sin sol y sin estrellas. "Pero cuando vio que los
gigantes eran muchos más grandes que él, dijo: No es conveniente crear seres
de tales dimensiones, ¡me parece mejor que tengan mi propia estatura! Así creó
Viracocha los hombres según sus propias medidas, tal como son hoy en día, pero
aquellos vivían en oscuridad".

La Maldición: Viracocha ordeno a los
hombres, vivir en paz, orden y honrarle, pero aquellos se entregaron a la mala
vida, los excesos y fue así como el Dios creador, los maldijo, convirtiéndolos
en piedras o animales, algunos quedaron sembrados en la tierra, otros fueron
absorbidos por las aguas, finalmente arrojo sobre ellos un diluvio en el cual
todos perecieron.

La Segunda Creación: Solo tres hombres
quedaron con vida, y con el recado de ayudarlo en su nueva creación, luego de
pasado el diluvio, "el maestro del mundo", decidió dotar a la tierra
con luz, y fue así como junto con sus tres súbditos ordenó que brillase el
sol, la luna y las estrellas y ocuparan su lugar en el vasto firmamento.

os dioses

El dios creador, con rasgos de
héroe cultural, es Viracocha, calificado como 'Viejo hombre de los
cielos' o 'Señor maestro del mundo'. Por haber creado la tierra, los
animales y los seres humanos, y ser el poseedor de todas las cosas, los
incas lo adoraban sin ofrecerle sacrificios ni tributos. Creó, destruyó
a los hombres y volvió a crearlos a partir de la piedra. Después los
dispersó en cuatro direcciones.

Machu Pichu

Como héroe cultural, enseñó a los
seres humanos varias técnicas y oficios. Emprendió muchos viajes hasta
que llegó a Manta (Ecuador), desde donde surcó el océano Pacífico: en
una embarcación hecha con su capa; y según otros, caminando sobre el
agua.

Inti, el
dios Sol, era la divinidad protectora de la casa real. Su calor
beneficiaba a la tierra andina y hacía madurar las plantas. Se
representaba con un rostro humano sobre un disco radiante. Cada soberano
inca veía en Inti a su divino antepasado. La Gran Fiesta del Sol, el
Inti Raymi, se celebraba en el solsticio de invierno. Para dar la
bienvenida al sol le ofrecían coca y maíz, y una hoguera, en la que
quemaban a la víctima del sacrificio.. Culminada la celebración,
exclamaban: "¡Oh, Creador, Sol y Trueno, sed jóvenes siempre!
¡Multiplicad los pueblos! ¡Dejad que vivan en paz!". La mujer de Inti se
llamaba Mama-Kilya, la Madre Luna, y era la encargada de regular los
ciclos menstruales de la mujer.

El dios dador de lluvia, Apu
Illapu, era una divinidad agrícola. En época de sequía se hacían
peregrinaciones a los templos consagrados a Illapu, construidos en zonas
altas. Si la sequía era muy persistente, llegaban a ofrecerle
sacrificios humanos. Los incas creían que la sombra de Illapu se
encontraba en la Vía Láctea, desde donde arrojaba el agua que caería en
la tierra en forma de lluvia. Otros dioses importantes son Pachamama, la
madre Tierra, el mundo de las cosas visibles, señora de las montañas,
las rocas y las llanuras, y Pachacamac, el espíritu que alienta el
crecimiento de todas las cosas, espíritu padre de los cereales,
animales, pájaros y seres humanos.

Las edades del mundo

Entre los incas existía la
creencia en la sucesión de cinco edades.

La primera edad, llamada Huari
Viracocha Runa (o Pakarimok Runa, los habitantes de la aurora de la
humanidad), duró ochocientos años. Por ser la primera generación, los
pobladores no morían ni se mataban entre sí. Parían de dos en dos,
hombre y mujer. Eran nómadas, vivían en cuevas y se cubrían con hojas de
árboles y esteras de paja. Al llegar, destruyeron a los animales
(jaguares y osos) y a los monstruos que habitaban la tierra. Adoraban
como Dios a Runa Camac Viracocha. Llamaban al diluvio Uno Yaco
Pachacuti.

La segunda edad, llamada Huari
Runa (gente autóctona), duró mil trescientos años. Se caracteriza porque
en ella se inició el trabajo de la tierra y de los cultivos agrícolas,
además del aprovechamiento del agua de ríos, lagunas y pozos. Vivían en
casas semejantes a hornos, llamadas pukullos, y se cubrían con pieles de
animales. Adoraban a un solo dios en tres personas, soberanos del cielo
y de la tierra, llamadas Yayan Illapa (Rayo Padre), Chaupichurin Illapa
(Rayo Hijo Intermedio) y Sullca Churin Illapa (Rayo Hijo Menor).

La tercera edad, Purun Runa, duró
mil ciento treinta y dos años y sus contemporáneos "se multiplicaron
como la arena del mar, tanto que ya no cabían en la tierra".
Construyeron casas de piedra con tejados de paja y formaron poblaciones.
Mejoraron las técnicas de aprovechamiento del suelo y los sistemas de
riego. Criaron llamas y alpacas y desarrollaron los procedimientos de
teñido y tejeduría. Organizados bajo el mando de reyes, señores y
capitanes, su elevado número y sus posesiones despertaron la codicia y
las guerras. Adoraban al señor del cielo, Pachacamac. Dicen que la
tercera edad acabó con una epidemia que no dejó a nadie con vida y que
eran tantos "que en seis meses los buitres y cóndores no pudieron
terminar con los cadáveres".

La cuarta edad, Auka Runa, los
indios vivieron y se multiplicaron durante dos mil cien años. Hubo tres
periodos, que se caracterizaron por las luchas de expansión y conquista:
el primero, de guerras para aumentar o consolidar el dominio
territorial; en el segundo, la nación Chincha sometió a las demás y las
confederó, asegurando su paz y su prosperidad; en el tercero, los incas
dominaron la confederación y extendieron el cultivo de distintas
variedades de maíz y de patata. La expansión del imperio inca,
Tawantisuyo, define y da nombre a la quinta edad, que incluye además el
periodo de la conquista española.

El tiempo y calendario

Entre los incas, el tiempo se
medía según las fases en el curso natural de la Luna. El año, de
trescientos sesenta días, estaba dividido en doce lunas de treinta días
cada una. Los cuatro hitos del recorrido del Sol, que coincidían con los
festivales más importantes consagrados al dios Inti, se indicaban por
medio del intihuatana, una gran roca, coronada por un cono que hacía
sombra en unas muescas de la piedra. En Cuzco los solsticios se medían
con pilares llamados pachacta unanchac o indicadores de tiempo. La
organización mítico-religiosa determinaba la sucesión en el calendario a
través de las doce lunas, correspondientes a festividades y actividades
cotidianas:

Capac Raimi Quilla, Luna de la
Gran Fiesta del Sol, equivalente a diciembre, mes de descanso.

Huchuy Pucuy Quilla, Pequeña Luna
Creciente, enero, tiempo de ver el maíz en crecimiento.

Hatun Pucuy Quilla, Gran Luna
Creciente, febrero, tiempo de vestir taparrabos.

Pacha Pucuy Quilla, Luna de la
flor creciente, marzo, mes de maduración de la tierra.

Ayrihua Quilla, Luna de las
espigas gemelas, abril, mes de cosecha y descanso.

Aymoray Quilla, Luna de la
cosecha, mayo, el maíz se seca para ser almacenado.

Haucai Cusqui Quilla, junio,
cosecha de patata y descanso, roturación del suelo.

Chacra Conaqui Quilla, Luna de
riego, julio, mes de redistribución de tierras.

Chacra Yapuy Quilla, Luna de
siembra, agosto, mes de sembrar las tierras con cantos de triunfo.

Coia Raymi Quilla, Luna de la
fiesta de la Luna, septiembre, mes de plantar.

Uma Raymi Quilla, Luna de la
fiesta de la provincia de Unia, octubre, tiempo de espantar a los
pájaros de los campos recién cultivados.

Ayamarca Raymi Quilla, Luna de la
fiesta de la provincia de Ayamarca, noviembre, tiempo de regar los
campos.

Objetos de culto y fetichismo

Muchos
lugares naturales como cursos de agua, montes, cuevas, precipicios, se
consideraban asiento de los antepasados. De carácter sagrado, los incas
creían que allí se encontraban los encargados de transmitir los oráculos
a la tribu. Los llamaban pacariscas. Las piedras, concebidas como los
huesos de la tierra, también merecían veneración. Se les atribuía en
algunos casos el carácter de testimonios de su historia mítica: en la
Roca de Titicaca se habría ocultado el Sol después del gran diluvio;
otras rocas eran representaciones antropomorfas de los gigantes que,
como castigo a su desobediencia, fueron convertidos en piedras.

También se daba el caso inverso,
el de piedras que se habían convertido en hombres, surgidos para prestar
ayuda al Inca Pachacutic. Entre los objetos de culto estaban las huacas,
que adoptaban el valor de fetiches destinados a proteger a los propios
individuos, las cosechas y a los propios muertos en forma de muñecas,
fenómeno que recuerda una costumbre similar entre los egipcios (véase
Mitología egipcia). Las mamas (madres) eran espíritus destinados a
alentar el crecimiento de las plantas: saramama (maíz madre), cocamama
(madre de la planta de coca), y también encargados de regir a fuerzas
naturales como el mar (mamacocha), temido por los pueblos del interior y
considerado benévolo por los habitantes de la costa, pues los alimentaba
con sus frutos.

Fertilidad y muerte

Como en otras culturas mal
llamadas "primitivas", los ritos de la fertilidad están asociados a la
vez al erotismo y a la muerte, porque se cree que de ella surge la vida.
El carácter agrario de esta civilización justifica en gran medida la
creencia. Una buena parte de la alfarería de los antiguos peruanos
representa variadas formas de unión sexual que poseía originalmente, en
todos los casos, una significación sagrada. Personajes esculpidos con
falos enormes nos permiten establecer las coincidencias con los cultos
priápicos y la función de Dioniso en la mitología griega: la orgía
sexual, por otra parte, se relaciona con la posibilidad de que crezcan
las plantas que asegurarán la supervivencia. Entre los indios kogi, por
ejemplo, existe una cópula ceremonial sobre la tumba de un ser querido
que acaba de fallecer. Este rito permite que el espíritu logre alcanzar
el otro mundo. Sólo de esa manera se le abrirán las puertas del cielo.

servido por DOLAR sin comentarios compártelo

5 Mayo 2007

LA CRUZ DE MOTUPE

El pueblo de Motupe está ubicado a 90 kilómetros al norte de la ciudad de Chiclayo, en el departamento de Lambayeque, en la costa del Perú. El 5 de agosto de 1868, en Motupe, un joven de 22 años llamado José Mercedes Anteparra descubrió, dentro dc una gruta del cercano y empinado cerro Chalpón, tina cruz de madera de gavacán de unos dos metros de largo.Hacia tiempo que esta cruz era buscada, y su descubrimiento se debió nada menos que al empecinado deseo de sus tic-les por hallarla.

La historia de esta cruz, y de otras dos más, es la siguiente. En el año 1860 apareció en Motupe un religioso franciscano de nombre Juan Abad, el cual llevaba una vida muy recogida y austera. El pueblo lo llamaba el Ermitaño o padre Abad y nadie sabía dónde moraba. Juan Abad se presentaba los días sábado en Motupe y Olmos alternadamente; rezaba el rosario en el templo, decía misa. Bautizaba y luego desaparecía.

En ambos pueblos el Ermitaño hizo buenos amigos, quienes le daban posada y alimento, pero nunca dinero. Fue a través de estos amigos que con el tiempo se supo que el religioso había construido tres cruces y que las había instalado en tres cerros de la región: (thalpón, Penachi y Rajado, aunque no se conoció nada sobre los sitios exactos donde estaban. Así como Juan Abad apareció, desapareció. Parece ser que se interné en la sierra, en donde contrajo la enfermedad de lchismaniasis, uta. Murió en Lima el 13 de octubre dc 1866.

Desde ese momento, considerando los pobladores de la zona la vida piadosa y austera de este sacerdote, dieron en buscar las cruces que él hizo y que representaban el paso por Motupe de este anacoreta. El cerro Chalpón está a una distancia de más o menos diez kilómetros de Motupe. Se trata de un empinado monte de difícil acceso, cuyo cuerpo rocoso esta cubierto de vegetación escasa en sitios donde el intemperismo ha roldo la roca y generado tierra vegetal. Sin embargo, en este cerro domina lo abrupto y seco sobre lo verde y húmedo. Alparecer, el Ermitaño vivía en una cueva del cerro Chalpón, obra de la naturaleza pero mejorada en algo por él mismo. El sitio donde él clavó la cruz es muy áspero.

Cuando se pasa por la carretera Panamericana Norte hacia Piura, cerca del lugar, se aprecia en conjunto el cerro y sus alrededores. Esto recuerda aquellos paisajes chinos pintados sobre seda en los que asoman por aquí y por allá montes desnudos entre los cuales aparece una rala vegetación. La suerte de las dos cruces restantes (las de Penachi y Rajado) es incierta. Parece que la dejada en el cerro l'cnachi, que pertenece al distrito de Salas, fue en algún momento hallada, mas no se habla mucho de ella. La dejada en el cerro Rajado, al parecer, resbaló de las manos dc su descubridor y cayó a un profundo cañón, dc donde no ha sido da. Así, pues, en propiedad, una sola cruz es la venerada en el marco de tina peregrinación multitudinaria sólo comparable a la del Señor de los Milagros en Lima. La Cruz de Chalpón es rústica y sus dos brazos suman aproximadamente dos metros de largo. La espiga vertical mide algo más. En la actualidad sus troncos no muy gruesos están cubiertos con anillos de plata y oro y están instalados sobre una peana de metal.

servido por DOLAR sin comentarios compártelo

3 Mayo 2007

LA PRUSIA DE AMERICA DEL SUR

Vínculos Militares con Alemania

Pese al convencimiento generalizado de que el proceso de "prusianización" terminó en 1914,[1] cuando los militares alemanes se fueron del país debido a la Primera Guerra Mundial, el Ejército de los años veinte y treinta continuó siendo profundamente germanófilo. El general Ibáñez se encargó de alentar la reinserción de los instructores alemanes que, aunque ostentaban grados militares chilenos, no aparecen en el Escalafón de esos años.[2] Hans von Kiesling, oficial de origen bávaro -nacido en München en 1873-, se convirtió en el líder de los militares alemanes que asesoraron al Ejército chileno en ese período, actuando principalmente en el Estado Mayor y en la Academia de Guerra. Kiesling retornó al país en 1924, siendo reincorporado a las filas durante el gobierno militar con la ayuda de los generales Ibáñez y Díaz Valderrama. Gracias a esta política a favor de Alemania, en 1928 había nuevamente 18 instructores germanos en el país, los que se encargaban de adiestrar a la oficialidad del Ejército, la Fuerza Aérea e incluso Carabineros. También se volvió a hacer frecuente el envío de militares chilenos a Alemania. En 1928 había 17 oficiales estudiando allí.

Las relaciones entre Chile y el Reich se hicieron fluidas hasta el punto de que el jefe del Ejército alemán (Reichswehr), general Wilhelm Heye, visitara en ese año por dos semanas el país.[3] El general Díaz Valderrama, inspector general del Ejército chileno, devolvió la visita en 1929. Fue recibido por el Presidente de la República de Weimar y máximo exponente del militarismo prusiano, general Paul von Hindenburg, y recorrió las más importantes fábricas de armamentos del país.[4] El estrechamiento de los lazos diplomáticos y militares germano-chilenos se tradujo en el sensible aumento de las compras de armamento alemán.[5]

La aviación civil y militar se estaba convirtiendo en esos años en una de las ramas más dinámicas de la industria europea, sobre todo alemana e italiana, las que consignaban la mayoría de las ventas de aviones.[6] Y debido a la necesidad imperiosa que tenía Alemania de desarrollar sus vínculos comerciales de su industria de armamentos, se tendió a estrechar los lazos con los países latinoamericanos, tradicionalmente buenos clientes en asuntos de armas. Por eso se esmeraban los diplomáticos, representantes industriales alemanes en invitar a oficiales de Estado Mayor latinoamericanos para que conocieran en Alemania las últimas novedades técnicas. A fines de 1935 viajaron al Tercer Reich tres altos oficiales de la Fuerza Aérea: el comandante Basaure, el capitán de bandada González Nolle y el comodoro del aire Manuel Franke. Los huéspedes chilenos visitaron los consorcios de armamentos de Krupp en Essen, Siemens en Berlín, Daimler Benz y la fábrica de aviones Klemm en Stuttgart, quedando profundamente impresionados con la "extraordinaria organización y disciplina" del país anfitrión.[7] Como resultado directo de esa visita se incluyó a Alemania como etapa principal del viaje de varios meses por Europa que en 1937 realizó el comandante en jefe de la Fuerza Aérea de Chile (FACh), general del aire Diego Aracena, y un grupo de oficiales jefes. La delegación castrense chilena fue recibida al más alto nivel, incluso por el propio Hermann Göring. "En el campo de entrenamiento de la Luftwaffe en Neu Ruppin fue recibido el general Aracena y sus acompañantes con los máximos honores militares, como no se habían brindado antes a general alguno".[8] Después del viaje a Europa se compraron nuevos aviones para la FACh y Línea Aérea Nacional (Lan- Chile): en Alemania se ordenaron dos docenas de Focke Wulf por 48 millones de pesos, en Italia veinte máquinas Breda por 32 millones, en Dinamarca material de vuelo por 5 millones y en los Estados Unidos hidroaviones por una cantidad de 2 millones de pesos.[9] La Fuerza Aérea chilena ya poseía una cantidad de bombarderos trimotores Junker que se habían adquirido en 1926-27 a través de los buenos oficios de Hans von Kiesling.

También el Ejército recibió la atención de la diplomacia alemana y de la Wehrmacht, como se conoció a la Fuerza Armada alemana desde la asunción de los nazis al poder. Con motivo del aniversario número 150 del Kyffhäuserbund y con la complacencia de decenas de altos oficiales chilenos que vistiendo uniformes de gala estaban presentes, el instructor alemán general von Kiesling hizo público su deseo "que como antes oficiales chilenos puedan volver a servir en el Ejército alemán y conocer de cerca las instalaciones de la Wehrmacht del Tercer Reich".[10] En 1936 el mayor Manuel Hormazábal, segundo director del Instituto Geográfico Militar, fue invitado oficialmente a realizar un viaje de estudios de seis meses por Alemania.[11] En 1937 fueron destinados a instruirse en la Wehrmacht los tenientes coroneles Horacio Carmona, Hernán Iturriaga y Teófilo Gómez y el mayor Benjamín Escobar Moreira.[12] ¡Este último oficial fue observador de la campaña de Polonia en el Ejército fascista alemán en 1939![13]

El interés alemán por las Fuerzas Armadas chilenas se demostró también en el hecho de que, después de la interrupción producida por la guerra, se ocuparan nuevamente las agregadurías castrenses. En 1937 se nombró al capitán de fragata Dietrich Niebuhr como agregado aéreo y naval en Buenos Aires, Río y Santiago y en 1940 llegó el teniente coronel Wolf como agregado militar.[14]

En julio de 1941 el gobierno de Chile quiso comprar nuevamente armas alemanas. El pedido incluía armas de infantería de todo tipo, cañones de montaña y llano, tanques y vehículos.[15] Alfredo Duhalde, el ministro de Defensa de la época, propuso transportar el armamento hasta Chile a través de España y en barcos de ese país. Sin embargo, el negocio no resultó debido al bloqueo marítimo inglés y a las necesidades bélicas del Reich que precisaba todas las armas producidas.[16] Otros países del área se interesaron también por armas alemanas, entre ellos Brasil -que ya había hecho un gran pedido a principios de 1938-, Uruguay, Argentina y Bolivia.

La situación de los años treinta, pese a la reacción civilista que produjo un constreñimiento del gasto militar en Chile y a las consecuencias políticas de la toma del poder por parte de Hitler en Alemania -como se verá luego-, no hizo variar sustancialmente las tendencias en el terreno de la defensa nacional, aunque significó que se debilitaran relativamente las relaciones militares con Alemania. Sin embargo, esta declinación no se produjo por razones de cuestionamiento ideológico del fascismo, sino que por una motivación exclusivamente de política doméstica chilena: la crisis interna de las Fuerzas Armadas y la necesidad de castigarlas ejemplarmente. Incluso durante el gobierno del Frente Popular hubo buenas relaciones con el Reich. En 1940, después de la anexión de Austria y Checoslovaquia y de la invasión de Polonia - conocido ya el carácter terrorista del régimen hitleriano-, se envió a Berlín a un oficial retirado como embajador en muestra de buena voluntad. Chile continuó privilegiando las relaciones con Alemania, principalmente las de tipo militar. Es así que en el terreno de las adquisiciones de armamento, el Ejército y la Fuerza Aérea siguieron prefiriendo material germano. El país compró entre 1934 y 1938 la mayor parte de su armamento en dicho mercado. Según una fuente confiable, incluso en 1939 Chile compró cañones de la firma germana Krupp a pesar de que la competencia francesa e italiana ofreciera productos más baratos.[17]

En el plano de la instrucción, continuaron trabajando algunos instructores alemanes en el país. Dos oficiales alemanes llegaron incluso a ser generales chilenos: Hans von Kiesling y Hans von Knauer fueron investidos del rango de general de brigada en 1933, al asumir Alessandri Palma, pasando a retiro en 1937 y 1935 respectivamente; por su parte, el coronel Otto Zippelius, instructor de militares y carabineros, estuvo en servicio activo hasta 1941 (!), y un hijo suyo es un alto oficial del Ejército chileno -actualmente en retiro-, rubricando de este modo la larga tradición castrense prusiana en el país. No extraña entonces lo que afirmara un distinguido oficial chileno: "Las numerosas promociones que ... egresaron de la Escuela Militar a fines de los años 1939 hasta 1948, durante la Segunda Guerra Mundial y en el período de la «guerra fría» ... se caracterizarán por su simpatía inocultable hacia la causa nazi".[18]

El Pensamiento Nacionalista

Como resultado de la recesión económica mundial que redundó en un colapso de las finanzas, el empleo y las condiciones de vida de la población, el gobierno militar de Ibáñez se desmoronó abruptamente en julio de 1931, después de varios días de movilización popular. La caída de la dictadura provocó una honda crisis política que abarcó los años 1931 y 1932. Ésta se caracterizó por la agudización de las contradicciones sociales, un pronunciado fraccionalismo castrense y la consiguiente virulenta reacción civilista que dio paso a la formación de la Milicia Republicana, un verdadero ejército civil. A diferencia de la tradicional unidad de las Fuerzas Armadas, patentizada por el férreo liderazgo ibañista a partir de 1924 y un universo doctrinal consensual, surgió una serie de varios liderazgos que pusieron en duda la supremacía del caudillo. De este modo, jefes prestigiosos como Blanche, Grove, Merino Benítez, Vergara Montero y Vignola trataron de ocupar el lugar dejado por el líder destronado. Esta pugna interna ocasionó un debilitamiento de la unidad no discutida en épocas pasadas y el surgimiento de fracciones rivales. Así también, producto de la derrota política que significó el término anticipado del gobierno militar, varias nuevas ideologías pugnaron por dominar las concepciones político-ideológicas de las Fuerzas Armadas. Entre ellas resaltaron el nacionalismo corporativo de tendencia fascista, el propio ibañismo -una especie de populismo-, sin duda la tendencia más significativa en las filas, el socialismo y el constitucionalismo.

En los años treinta y cuarenta fue común a muchos procesos políticos de América Latina el desarrollo de corrientes de corte nacionalista, populista y corporativista que pretendían un tercer camino entre el capitalismo y el socialismo. Estas corrientes se vieron poderosamente influenciadas por los fascismos europeos (Portugal, Italia, Alemania) que planteaban el surgimiento de un "nuevo orden" basado en la disciplina social, el culto de un fuerte nacionalismo y el desarrollo de las potencialidades productivas y guerreras de la nación. De este modo también, esta corriente fue adoptando un profundo autoritarismo en su quehacer político. Es así que líderes populistas como Arnulfo Arias en Panamá y Getulio Vargas en el Brasil,[19] y cabecillas castrenses como German Busch en Bolivia y José Félix Uriburu y Juan Domingo Perón en Argentina, fueron simpatizantes de esta tendencia que limitaba con el fascismo.[20]

En Chile, el impulso corporativista fue muy fuerte y sectores ligados a la derecha crearon grupos y partidos políticos de tendencia corporativista. Entre ellos resaltan la revista Estudios y el Partido Acción Republicana.[21] Por lo mismo, no extraña la abierta simpatía de los militares chilenos por esas ideas populistas y nacionalistas. El más fiel representante del nacionalismo militar chileno fue el general Carlos Ibáñez, quien fue una figura política de primer orden en ese período.

Ibáñez fue un caudillo irreductible, extremadamente personalista que pretendía situarse por sobre los partidos políticos. Aunque el ex hombre fuerte del Ejército estuvo por varios años exiliado en Argentina y nunca fue comandante en jefe del Ejército ni estuvo destinado en Alemania, mantuvo un gran ascendiente en las Fuerzas Armadas y los actores políticos del país en general. En 1937, luego de su regreso del exilio, Ibáñez inició su candidatura presidencial. Su postulación fue apoyada por los fascistas, una fracción del Partido Socialista (Unión Socialista) y la Alianza Popular Libertadora, su propia creación, liderizada por su ex secretario privado, Tobías Barros.[22] A esta agrupación adherían muchos militares en retiro. Desde un comienzo, su candidatura pretendió ocupar un lugar dentro de la izquierda. El mismo postulaba "un programa de izquierda constructiva", en oposición principalmente al comunismo, y se definía como "antifascista, antiimperialista y partidario de las fórmulas de los Frentes Populares". A medida que avanzaba 1938 Ibáñez quiso acercarse cada vez más hacia el Frente Popular con el evidente propósito de ser su candidato. Sin embargo, el Frente Popular rechazó sus proposiciones. A mediados de 1938 ideó que Aguirre Cerda y él mismo renunciaran a sus candidaturas y se eligiera entre el general Carlos Sáez, el comandante de aviación Ramón Vergara Montero y el coronel Tobías Barros, tres militares en retiro proclives a él. Era sin duda un caudillo populista y acomodaticio, siempre con su imagen de "hombre fuerte", que bien podía encarnar un programa de derecha como de centro.[23] La insurrección nazi y posterior masacre del Seguro Obrero, ocurridas el 5 de septiembre de 1938, lo comprometieron irremediablemente, aunque es obvio que para él no reportaba ningún beneficio político. Debió renunciar a su candidatura y llegar a un pacto político con el Frente Popular, el que le reportó algunos puestos claves en el gobierno.[24]

Los militares, particularmente el Ejército, fueron seriamente conmovidos con el suceso y tendieron prontamente -a través del general Jorge Bari, jefe de plaza de la capital- a desligarse tanto del complot como de la feroz represión.[25] Sin embargo, se hizo público que el coronel (r) Caupolicán Clavel había sido el nexo entre los nazis y el Ejército, y que los generales Carlos Vergara Montero (su yerno que era nazi, murió en la masacre) y Carlos Sáez, de evidentes simpatías por el fascismo, participaron en la misa que se ofició en recuerdo de los caídos días después. Vergara junto a Ibáñez -quien se entregó en la Escuela de Infantería de San Bernardo- y Barros Ortiz fueron detenidos por su presunta participación en el complot. Ibáñez estuvo dos meses en prisión y luego salió nuevamente al extranjero.

Independientemente de los complots, el fenómeno del corporativismo caló profundamente en las filas del Ejército. La motivación principal fue la misma de vastos sectores medios y burgueses: el desencanto con la democracia liberal que permitía el crecimiento del antagonismo de clases y del más evidente contrincante antisistema, el comunismo.[26] Esta tendencia ideológica se tradujo también, en parte por la tradición prusiana y las fuertes relaciones con el Reich, en una temprana simpatía por el fascismo. Así, por ejemplo, el ya citado Ventura Maturana planteaba al promediar los años treinta: "Poco sé de los nacistas, que forman un núcleo poderoso. No obstante, los estimo poseídos de un gran propósito de bien público..."[27]

Las primeras señales del corporativismo militar en Chile provienen de principios de los años treinta, finalizada la experiencia ibañista en el gobierno y en medio de la más profunda crisis política que azotara al país. La primera organización de este tipo fue la incipiente y efímera Acción Nacionalista de Chile, formada en 1932 principalmente por militares en retiro. Se definía como una entidad legalista que respetaba el juego político parlamentario, pero su fin era la reconstitución de la nacionalidad quebrantada por los antagonismos; por lo mismo se entendía como anticapitalista y antisocialista. No hacía ninguna referencia a la experiencia ibañista reciente, dando por superada esa etapa, pues entendía que los militares no debían mezclarse en política.[28] Su directorio era presidido por el general retirado Francisco Javier Díaz Valderrama. Primer vicepresidente era Aquiles Vergara Vicuña;[29] segundo vicepresidente, Jorge Wormald Infante; vocales, Hernán Puelma Francini, Eduardo Pérez Vicuña, el mayor Amaro Pérez de Castro, Carlos Rozas Cruzat y Alvaro Reyes Pérez; secretario, Ignacio Otero Bañados y tesorero, Carlos R. Jiménez Torrealba.[30]

Ese mismo año de 1932, a escasos días después de la "República Socialista", Díaz Valderrama, uno de los oficiales más prestigiosos del Ejército, publicó un libro que recogía algunos artículos suyos aparecidos en El Mercurio entre 1931 y 1932, donde se revela como ferviente simpatizante del fascismo alemán. La publicación, se señalaba, era parte de la "propaganda socialnacionalista". Además de la serie de artículos, el general Díaz tradujo del idioma alemán en ese mismo año "El programa de Hitler", "Socialismo nacional y no socialismo marxista" de Dietrich Klagges, y "El Estado alemán, sobre base nacional y social" de Gottfried Feder, ambos altos dirigentes del partido nazi alemán. En un artículo del 23 de mayo de 1932, titulado "Socialismo nacional y Fuerzas Armadas", decía tener mucha simpatía por el líder nazi Adolf Hitler. Según el general, el marxismo, pariente del comunismo, desconoce la propiedad, la familia, la patria y la necesidad natural de la guerra; mientras que el programa del NSDAP -el partido nazi alemán- postulaba el principio de la nación en armas y la obligatoriedad del servicio militar. Díaz propiciaba, sin embargo, que los militares no tuvieran derecho a voto y que no se inmiscuyeran en política.[31] Hay que tener en cuenta que esta apología de las concepciones nazis sobre la defensa eran expuestas en Chile antes de la asunción al poder por parte del fascismo alemán, hecho que se produjo en enero de 1933.[32]

Díaz Valderrama, junto al general en retiro Arturo Ahumada y a los civiles Jorge Garretón Prieto y Luis Humberto Varas R., fundaron la revista semanal La Defensa Nacional, que circuló entre octubre de 1931 y octubre de 1932. Esta publicación tenía distribución en todas las dependencias de las Fuerzas Armadas y era de evidente tendencia fascista y contribuyó, como se ha visto más arriba, a la argumentación de los militares contra la reacción civilista. Algunos artículos publicados hablan por sí solos: "Hitler y el principio constitucional de Alemania", "Hitler y las Fuerzas Armadas", "Del rosal comunista", etc.

Otro general en retiro que influyó con su ideología corporativista fue Juan Pablo Bennett Argandoña, quien militó activamente junto a su hijo en Unión Republicana, partido corporativista creado precisamente en 1932. En 1937 se convirtió en Acción Republicana. Con razón plantea un especialista, sobre el particular: "El corporativismo es de ninguna manera exclusivamente militar, en realidad constituye un puente en una nueva relación cívico-militar".[33]

En febrero de 1940 apareció el Movimiento Nacionalista de Chile, creado por el general exonerado Ariosto Herrera Ramírez y Guillermo Izquierdo Araya, abogado y profesor de historia, quien oficiaba como Comisario Nacional. El programa de la organización revela su clara tendencia fascista: "¡Los chilenos al servicio de Chile! ¡Vivir para Chile! ¡Luchar y morir por Chile! ¡Contra el comunismo! ¡Contra el judaísmo! ¡Por un orden nuevo! ¡Patria, Familia, Justicia y Bienestar, dentro de una Nación con Jerarquía y Disciplina! ¡Chile! ¡Uno e indivisible! ¡Chile! ¡Grande y eterno! ¡Viva Chile!"[34]

Sus propósitos conspirativos eran tan evidentes, que el gobierno del Frente Popular lo sometió a proceso, y en septiembre de 1940 se condenó en primera instancia, a cárcel o relegación, a Guillermo Izquierdo Araya y otros 16 dirigentes por infringir la ley de seguridad del Estado y tratar de "derribar las bases del sistema democrático que impera en Chile".[35] Esta organización fue precursora de la Acción Chilena Anticomunista (AChA), pues varios de sus dirigentes, comenzando por Izquierdo Araya, fueron líderes de este grupo paramilitar que existió entre 1946 y 1948.[36] Además, Izquierdo siguió conspirando en los años cincuenta.[37] Por su parte, el general Ariosto Herrera se hizo conocido por dirigir la represión militar de los marinos sublevados en Talcahuano y preparar un golpe de Estado contra el gobierno de Aguirre Cerda junto a otros oficiales jóvenes a mediados de 1939.[38] Detrás del intento de "putsch" estaba Carlos Ibáñez. La asonada militar, que se produjo ante el llamado a retiro de Herrera, no tuvo éxito y los principales implicados fueron sometidos a proceso. Entre ellos estaban el coronel Guillermo Hormazábal González, el mayor Guillermo Milnes Vergara y los capitanes Osvaldo Lira Valencia y Octavio O'Kingston González, todos oficiales en servicio activo.[39]

El Partido Comunista, muy sensibilizado por la política de frentes antifascistas (N.d.E.: es decir, preocupado por la capacidad del Nacional Socialismo de disputarle las calles -que en esa época el PC monopolizaba-, y por el extraordinario avance político, económico y social de los movimientos y gobiernos antimaterialistas, que estaban captando más y más adherentes en todo el mundo), denunció a fines de 1940 algunas maniobras de ex militares, entre ellos la Legión Patriótica de Chile del general Medina,[40] el ex jefe de Investigaciones Waldo Palma, el capitán Miguel Parada Lagos, los coroneles Garfias, Pedraza, Hernán Iturriaga, los tenientes coroneles Guillermo Hormazábal y Carlos Herrera Ramírez, los generales Manuel Campos Rencoret (llamado a retiro por el gobierno de Aguirre Cerda), Oscar Novoa y Ariosto Herrera Ramírez, además de ex milicianos, nazis y el ex Presidente Alessandri con el objeto de desestabilizar el gobierno del Frente Popular.[41] Por su parte, la derecha parlamentaria invitó a sumarse a la coalición antigubernamental a los líderes nacionalistas Guillermo Izquierdo y al Dr. Ernesto Prieto Trucco, ex jefe de la Milicia, jefe de la Legión Cívica de Chile y fundador del partido corporativista Frente Nacional Chileno.[42] El diario acusó asimismo a Prieto Trucco, Julio Schwarzenberg y Eulogio Sánchez Errázuriz, los más señeros líderes milicianos, de ser fascistas. El Siglo afirmaba que el Frente Nacional Chileno era en los hechos una reedición de la Milicia Republicana, pues estaba organizado en forma paramilitar a través de todo el país, para lo cual era dirigido por militares en retiro, y poseía modernas armas alemanas.[43]

Con motivo de un acto público de este grupo político en el Teatro Santiago, se evidenció la fuerte receptibilidad que denotaban los uniformados por el discurso corporativista. En esa ocasión adhirieron a él públicamente los generales (r) Jorge Bari, Francisco Javier Díaz Valderrama y Víctor Figueroa, además del almirante (r) Edgardo von Schroeders, conocido por su actuación en la represión de los marineros sublevados diez años antes.[44] Por añadidura, en 1941 Díaz Valderrama fue candidato a diputado por el Frente Nacional Chileno.[45]

Otro personaje importante de la tendencia nacionalista en las Fuerzas Armadas chilenas del período fue el general Arturo Ahumada Bascuñán, quien, como los demás, tenía una profunda admiración por el militarismo alemán. Había sido agregado militar en Berlín durante la Primera Guerra Mundial y estrecho colaborador del general Körner. Además de haber estado ligado estrechamente a la revista La Defensa Nacional, fue uno de los máximos propagandistas del nacionalsocialismo germano. Fue presidente de la Asociación Amigos de Alemania, la triple AAA como se le conoció por esos años, un organismo de fachada con una evidente posición fascista y apoyada por la embajada del Reich.[46] Según testimonios de contemporáneos, era una organización "de la cual forman parte muchos ciudadanos chilenos con becas y viajes que el Gobierno hitlerista obsequia generosamente con vista a la propaganda exterior". En su local del centro de Santiago "pueden verse retratos de Hitler, banderas nazis enlazadas a banderas chilenas..."[47]

En la AAA participaban también, en calidad de directores, los generales retirados Díaz Valderrama y Carlos Vergara Montero[48] y el coronel (r) Luis A. Varela, ex director de la Academia de Guerra. Éste señaló que Hitler era "un monumento de la humanidad", justo en los días que era invadida Francia.[49] Varela se dedicó a dictar charlas en locales de la AAA, después de un viaje suyo a Alemania hecho en 1939. El 29 de marzo de 1940, por ejemplo, dio una conferencia en Valparaíso, cuyos temas eran "Impresiones de un chileno recientemente llegado de Alemania" y "La campaña de Polonia en 18 días". Repitió su conferencia el 9 de febrero de 1940 en Santiago.[50] Sus auditorios eran corrientemente militares en servicio activo.

La AAA organizó el 17 de abril de 1940 una cena de gala para 300 comensales con el objeto de celebrar el nombramiento del coronel Barros Ortiz como embajador en Alemania. El nombramiento de este militar ibañista fue visto con gran simpatía por la parte germana. Al respecto, el jefe de la misión diplomática de los Estados Unidos en Santiago escribía: "El elemento pro-nazi de Chile se mostraba confiado hasta el extremo de la arrogancia, y al nuevo Embajador de Chile en Alemania se le despidió con sonoras ovaciones".[51]

Por su parte, el diario comunista El Siglo denunciaba a la AAA como parte de una bien montada red de espías nazis, y sindicaba a los doctores en literatura y lenguas y profesores del Instituto Pedagógico, José María Gálvez Olivares y Yolando Pino Saavedra, ambos con estudios en Alemania (Hamburgo y Berlín, respectivamente), como miembros de la Asociación y agentes del Reich.[52] Por otro lado, ese mismo año la AAA fue considerada por varios parlamentarios izquierdistas como un grupo sedicioso.

Un importante personero de la AAA fue el político radical Alfredo Duhalde, ministro de Defensa de Aguirre Cerda y del Interior de Juan Antonio Ríos y Vicepresidente luego de su fallecimiento. Pertenecía a la tendencia derechista del Partido Radical y tenía concepciones autoritarias y anticomunistas. Era íntimo amigo de Arturo Olavarría, organizador de su fallida postulación presidencial en 1946 y jefe del grupo paramilitar AChA.[53] Había sido militar, poseía latifundios y estaba vinculado a las finanzas. Desde las filas del propio radicalismo fue denunciado como conspirador contra Aguirre Cerda, utilizando su cargo en el Ministerio de Defensa, y colaborador de González von Marées, quien a su vez había creado en 1939 la Vanguardia Popular Socialista en reemplazo del Movimiento Nacionalsocialista.[54] Por esta circunstancia debió renunciar a su cartera.

Otros exponentes destacados de la AAA eran el abogado y diputado conservador por Osorno, José María Pinedo Goicochea, quien dijo en una reunión de la organización, que "en el triunfo de Hitler y el nazismo está el bien de Chile",[55] y el diputado liberal Raúl Marín Balmaceda, quien fue un activo promotor de la Milicia Republicana y posteriormente uno de los líderes máximos de la Acción Chilena Anticomunista (AChA).

Otro centro de la propaganda nazi lo constituía el Instituto Germano-Chileno de Cultura, donde el general Arturo Ahumada también ocupaba un alto cargo directivo. Este instituto, fundado en 1926, tomó nuevos bríos a partir de 1937, cuando el ex canciller Miguel Cruchaga Tocornal, un conocido germanófilo, y el científico chileno de origen alemán Viktor Körner tomaron a su cargo la dirección de éste. Otros directivos eran el periodista conservador Carlos Silva Vildósola y el dirigente socialista Agustín Alvarez Villablanca.[56] Esta organización mantenía excelentes contactos con el Instituto Iberoamericano de Berlín, organismo que colaboraba con las entidades culturales alemanas en América Latina, y que era una central de propaganda del régimen hitleriano. El general Wilhelm Faupel, ex instructor castrense en Argentina y Perú y profundo conocedor de la situación militar en esta parte del mundo, fue director allí en 1934. Luego fue embajador nazi en España.

El Rol de los Instructores Militares Alemanes

Como ya está dicho, desde fines del siglo pasado hubo una gruesa cantidad de oficiales alemanes destinados como instructores en el Ejército chileno. A partir de 1924 Hans von Kiesling reinició el flujo de instructores hacia Chile después de la interrupción generada por la Primera Guerra Mundial. A fines de los años treinta oficiales alemanes trabajaban como profesores, instructores y asesores en casi todos los puestos importantes de las Fuerzas Armadas chilenas, con excepción de la Marina.

Hubo militares germanos en la Escuela de Ingenieros, (teniente coronel Emil Baumann y mayor Fleischfresser); en la fábrica de armamentos FAMAE (Dr. Berger y los ingenieros pirotécnicos Pölthe y Walter Klatt. Klatt trabajó en Chile desde 1912 hasta los años cuarenta, falleciendo en Santiago); en la Escuela de Telecomunicaciones (teniente coronel Alexander Bernay y mayor Schulze-Rhonhof); en la Escuela de Aviación (mayor Dommanget, temporalmente también el general Hans von Kiesling); en la Escuela de Artillería (teniente coronel Karl Figg); en la Escuela de Infantería (los mayores Wrede y Felix von Frantzius);[57] en la Escuela de Caballería (los mayores Johann von Gröling y Paul Müller, el coronel Otto Zippelius[58] y el general Hans von Kiesling); en la Escuela Militar (mayor Hermann Hartmann, teniente coronel Karl Figg y general Hans von Knauer); en la Academia de Guerra (los coroneles Max Kalbfuss y Otto Zippelius y los generales Hans von Kiesling y Hans von Knauer);[59] en el Estado Mayor del Ejército (general Hans von Kiesling); en el Instituto Geográfico Militar (general Hans von Knauer), y en la Escuela de Carabineros (coronel Otto Zippelius).[60]

Existió asimismo desde 1915 en Chile una Liga de Clubes Militares Alemanes que en los años treinta y comienzos de los cuarenta fue el punto de contacto más importante para las relaciones militares de Alemania hacia Chile. El Club Militar más antiguo fue fundado en 1904 en Valparaíso. En 1906 se crearon los clubes de Osorno y en 1909 el de Santiago. Existieron, además, otros clubes en Temuco y Valdivia, a los que se unieron en 1936 el de Peñaflor -localidad cercana a Santiago, donde se asentó en 1930 una pequeña colonia alemana-, y en 1940 el de Concepción. Estos Clubes Militares eran miembros efectivos del Deutscher Reichskriegerbund (Liga de Ex Combatientes del Imperio), una organización de masas del militarismo de la época de Bismarck que había sido fundada en 1872. Los Clubes Militares Alemanes reunían a todos los ex combatientes que residían en Chile, y muy especialmente a los instructores que servían en el Ejército chileno, y consideraban como "una bonita y grata tarea ... cultivar la estrecha camaradería con los miembros de la Fuerza Armada chilena. Especialmente los oficiales chilenos que estuvieron estudiando en Alemania, visitan regularmente nuestras charlas y reuniones de camaradería. Tenemos el honor de contar con camaradas chilenos como miembros activos y miembros honorarios de nuestros Clubes Militares Alemanes".[61] Chile estaba considerado en alta estima por los militares alemanes, pues se trata "de un país cuyo pueblo fue uno de los pocos que durante la guerra mundial no se dejó arrastrar a la campaña de difamaciones contra Alemania. (...) Con razón se le ha llamado a Chile la «Prusia de América del Sur»".[62]

Entre las numerosas actividades de los clubes había prácticas de tiro, reuniones de camaradería y conmemoraciones. Por ejemplo, los Clubes Militares recordaron en 1934 el vigésimo aniversario de las batallas de Coronel y las Islas Malvinas durante la Primera Guerra Mundial, en las que se hundió el buque de guerra alemán "Dresden". La tripulación del barco, que había estado internada en Chile por varios años y que en su mayoría permaneció en el país, participó activamente en estas fiestas.[63]

Como se planteó más arriba, desde la fundación del NSDAP en Chile y especialmente a partir de la llegada de los nazis al poder, una de las principales tareas de éstos fue infiltrarse en las diferentes organizaciones de la colonia alemana residente. Ya que las relaciones con el Ejército chileno habían sido tradicionalmente buenas, se le concedió a la Liga de Clubes Militares Alemanes una especial atención debido a su significativo valor político. Es por ello que la Liga pronto estuvo bajo la dirección de los hombres del NSDAP. Tampoco resultó muy sorprendente que, junto al jefe del partido y al embajador del Reich, el presidente nacional de la Liga de Clubes Militares Alemanes fuera el más importante representante del nacionalsocialismo en Chile. El primer presidente nacional fue el cónsul alemán y cofundador del partido nazi, Wilhelm Reichmann. El Club Militar más grande y políticamente más significativo era el de Santiago con alrededor de 160 miembros. En 1935 el hasta entonces teniente coronel Otto Zippelius y el general Hans von Kiesling, ambos instructores activos del Ejército chileno, fueron elegidos presidente y vicepresidente, respectivamente.[64] Simultáneamente Zippelius ocupó el cargo de jefe máximo de todos los Clubes Militares del país.

Otros instructores alemanes que participaban con regularidad en estos Clubes, eran el general Hans von Knauer del Instituto Geográfico Militar; el mayor Paul Müller de la Escuela de Caballería, que a fines de los años treinta estaba todavía en Chile, y el teniente coronel (r) Karl Figg, quien sirvió como profesor de la Escuela de Artillería entre 1927 y 1932 y que desde entonces se afincó en el país como latifundista. Todos eran miembros del partido nazi.[65]

Uno de los hombres más importantes del NSDAP en Chile fue el general Hans von Kiesling. Su simpatía por el fascismo era un hecho conocido. Según sus propias palabras, "abandoné Alemania convencido de que el movimiento nacionalsocialista, al que me sentía muy ligado, estaría por largos años al margen de la vida política alemana. Por eso busqué fuera de mi patria trabajo y ocupación".[66] Por primera vez fue nombrado Kiesling en la prensa nazi, cuando éste, en su condición de general de brigada activo del Ejército nacional, el 27 de septiembre de 1934 en una reunión pública en el Club Alemán de Santiago disertó frente a medio millar de asistentes sobre el tema "Hitler. Mi Lucha. Primera parte".[67] Kiesling repitió su charla el día 10 de octubre de 1934 en Concepción y el 16 de febrero del año siguiente en Peñaflor.[68] Cuando estalló la guerra Kiesling disertó públicamente en varias oportunidades sobre la ideología fascista y la Wehrmacht, también a oficiales chilenos.[69]

El general von Knauer también fue uno de los fundadores del NSDAP en Chile y tenía por ello estrechas relaciones con los máximos jefes nazis Willi Köhn y Richard Zeissig.[70] También otros oficiales alemanes ayudaron a desarrollar la red nazi en países vecinos.[71]

Un paso importante en la fascistización de la organización militar alemana fue su incorporación efectiva a partir de 1936 en la recién creada Liga de Kyffhäuser que dos años después, como producto de la unificación de la citada Liga y de la Liga de Soldados (Soldatenbund), se transformó en la Liga Nacionalsocialista de Ex Combatientes del Imperio (Nationalsozialistischer Reichskriegerbund, NSRKB). A él se unieron todos los ex combatientes tanto de la Primera como de la Segunda Guerra Mundial. Otto Zippelius fue nombrado jefe máximo de su filial chilena.[72] Finalmente, en 1939 el jefe nazi Emil Rometsch asumió como presidente del Club Militar en Santiago, pero Zippelius continuó siendo jefe nacional.[73] En los Clubes Militares de otras ciudades los nacionalsocialistas ocupaban también los puestos más importantes; así, por ejemplo, en Osorno donde Theodor Lohrmann era jefe del Club y simultáneamente del partido local. En Valdivia era jefe del Club el nazi Erich Karcher y en Valparaíso eran presidente y vicepresidente H. Tulke y Fritz Hucke, respectivamente.

Un hecho significativo para el desarrollo y afianzamiento de las relaciones militares chileno-alemanas fue siempre la visita de barcos de guerra germanos. En 1935 llegó a las costas chilenas el crucero «Karlsruhe». En 1927 había visitado por última vez el país una nave de guerra del Reich, se trató del «Emden»:.[74] Para los nacionalsocialistas la visita del buque alemán era un símbolo de los nuevos tiempos. "Justamente en este período tiene para nosotros alemanes la visita del «Karlsruhe» un significado muy especial. Se trata de la primera vez que un barco de guerra alemán muestra en la costa occidental de América del Sur la svástica junto a la gloriosa y antigua bandera negro-blanca-roja (...) Nosotros, alemanes en el exterior, podemos decir con orgullo que ya no somos como antes semillas de la cultura alemana perdidas en la inmensidad, sino que somos soldados en guardia que trabajamos por la honra, poder y grandeza del Tercer Reich y cuya labor es considerada en la patria como si fuera la labor de cada ciudadano del Reich".[75] La tripulación del «Karlsruhe» fue recibida en forma entusiasta por el Ejército chileno. En su nombre el coronel Jorge Berguño, conocido después como dirigente de organizaciones anticomunistas, señalaba: "en esta ocasión -prosiguió diciendo- no nos olvidemos del canciller del pueblo, Adolfo Hitler, que en su nombre Ud. Señor Comandante como así también sus oficiales y tripulación nos visitan hoy, y cuyo mérito ha sido devolverle a Alemania el lugar que le corresponde por su grandioso pasado".[76]

En el año 1938 visitó puertos chilenos -Punta Arenas, Valdivia y Valparaíso- el buque escuela «Schlesien». La tripulación visitó también Santiago, donde fue saludada por el Ejército y la Fuerza Aérea. En esa ocasión se les mostró a los visitantes los recién adquiridos aviones alemanes.[77]

Los numerosos oficiales del Ejército chileno que eran miembros activos u honorarios del NSRKB y asimismo pertenecían a la Asociación Amigos de Alemania, se caracterizaban especialmente por su gran germanofilia que provenía de una admiración ilimitada por Alemania y su modelo militar impuesto en el país desde fines de siglo. En parte se debía también al hecho de que muchos de ellos habían estado comandados por años en Alemania para perfeccionarse o habían sido agregados militares allí; varios incluso se casaron con alemanas. Casi todos hablaban perfectamente el idioma alemán. Entre ellos había generales influyentes como Jorge Bari, Guillermo Novoa, René Ponce y Alfredo Portales y el coronel Alejandro Herrera. El general Novoa señaló elocuentemente el sentir mayoritario del cuerpo de oficiales: "El Ejército chileno, gracias a la directa ayuda de los instructores alemanes y a la educación recibida por nuestros oficiales en Alemania, está orgulloso de poder considerarse semejante al Ejército alemán, siempre dentro de las posibilidades que condicionan la población y la situación económica. Especialmente orgullosos estamos los pocos oficiales chilenos que hemos podido seguir desde cerca las operaciones de las tropas alemanas en la Guerra Mundial y que llevamos la Cruz de Hierro en nuestro pecho".[78]

Otros, a su vez, estaban relacionados íntimamente con la industria de armamentos germana como, por ejemplo, el general (r) Juan Carlos Pérez Ruiz-Tagle, quien se casó con la ex mujer de un alto ejecutivo de la firma Krupp, y era representante en Chile del consorcio armamentista Rheinmetall de Düsseldorf. Otros simpatizaban abiertamente con la ideología fascista y eran miembros o colaboradores de los nazis chilenos y de otras agrupaciones corporativistas como el Frente Nacional Chileno que a principio de los años cuarenta exigía la disolución de las instituciones democráticas y la persecución de los comunistas. Entre ellos se contaban los generales Arturo Ahumada, Díaz Valderrama y Carlos Vergara. Por su parte, había también muchos descendientes de inmigrantes alemanes que se sentían muy unidos a la nación germana como el capitán de navío Emilio Günther, los generales Francisco Lagreze Frick y Ricardo Ludwig, y el teniente coronel Federico Japke. Y no se trataba sólo de altos oficiales de la vieja guardia que estaban pensionados y que en parte habían sido colaboradores de Emil Körner, sino que también había uniformados más jóvenes que ocupaban importantes puestos en las Fuerzas Armadas y en el servicio estatal.

Sorprendente y casi increíble a la vez resulta comprobar la simpatía sin límites hacía la ideología fascista que profesaban los uniformados chilenos. Un caso singular fue, por ejemplo, la activa participación del Orfeón de Carabineros en los más importantes actos públicos y privados de los nacionalsocialistas alemanes. De este modo, la música de la policía chilena amenizó las celebraciones con motivo del plebiscito del Sarre, de los aniversarios de la toma del poder por los nazis, la recordación en honor del mártir nazi Wilhelm Gustloff y del general Erich Ludendorff, de los cumpleaños de Hitler, de las fiestas del NSDAP por el 1º de mayo, del Día del Soldado de los Clubes Militares Alemanes y hasta del recibimiento del líder Willi Köhn que llegaba de participar en el Congreso del Partido en Nürnberg en 1936.

También habitual era la participación de los jefes máximos del Ejército chileno en actos organizados tanto por la colonia, la embajada y el NSDAP. En el acto de recordación de Hindenburg, realizado el 5 de agosto de 1934 en el Teatro Nacional, participó "casi todo el cuerpo de oficiales chileno de Santiago". En esa ocasión hablaron el encargado de negocios alemán, el general Kiesling y el jefe del partido Zeissig.[79] En la austral Punta Arenas se vio ensalzada "la fiesta (con motivo del plebiscito del Sarre) gracias a la participación del orfeón del regimiento de infantería Pudeto y la presencia de una gran cantidad de oficiales de esa unidad".[80]

Momentos significativos en las relaciones castrenses entre ambos países los constituyeron las celebraciones con motivo del aniversario de fundación de los Clubes Militares Alemanes. En 1934, el general Oscar Novoa, comandante en jefe del Ejército, estuvo presente en el vigésimo quinto aniversario del Club Militar Alemán de Santiago, celebrado en el Club Alemán. También asistió el embajador del Reich. Hablaron los generales von Knauer, a nombre de los instructores, y Novoa, por la parte chilena, quien "recordó su estada en Alemania y elogió las características militares del Ejército de ese país, por el cual conservaba hondo cariño".[81] En el vigésimo noveno aniversario del Club Militar de Santiago "se contaron no menos de 92 oficiales chilenos con sus damas, entre ellos los generales Francisco Javier Díaz, Bari, Ahumada, Urrutia, Véliz, Vergara y Ludwig con sus esposas, 2 coroneles, muchos tenientes coroneles, mayores y oficiales de grados menores, como asimismo oficiales de Carabineros con sus damas".[82] Y en el trigésimo aniversario del Club, en el cual el coronel Zippelius agradeció la positiva actitud de los militares chilenos hacia Alemania con motivo de la guerra, participaron alrededor de un centenar de oficiales del Ejército y la policía, entre ellos los generales Díaz Valderrama, Vergara y Lagreze, todos en retiro, y comandante en jefe del Ejército, general Fuentes Rabé, acompañado de los máximos oficiales de la guarnición de Santiago. Presentes se encontraban también representantes de la embajada alemana, del NSDAP, de los falangistas españoles y del Frente de Ex Combatientes Italianos con dos oficiales en visita protocolar en Chile.[83]

El Ejército chileno mostró también una fuerte simpatía por el régimen franquista de España. Muchos oficiales tomaron parte en actividades públicas de los falangistas y en acciones de ayuda de la derecha chilena para los nacionalistas durante la guerra civil.[84] Por ese motivo, la prensa izquierdista, sobre todo El Siglo, denunció a los generales Arturo Ahumada, Oscar Novoa y Hans von Kiesling por sus lazos con la organización fascista de los Clubes Militares Alemanes (NSRKB) y su apoyo a Alemania en la guerra, lo que era considerado como una infiltración fascista de las Fuerzas Armadas.[85]

Un abrupto Final

Sin embargo, a partir de 1940 desmejoraron ostensiblemente las relaciones entre ambos países. No solamente terminó repentinamente el intercambio comercial debido a la emergencia de la guerra, sino que el transporte marítimo chileno se paralizó casi por completo por el peligro de que los barcos fueran hundidos por los submarinos alemanes. Varios cargueros latinoamericanos, entre ellos también chilenos, fueron torpedeados en alta mar por submarinos germanos. Además, ese año se inició en Valdivia un juicio por ley de Seguridad del Estado; por este motivo varios alemanes fueron detenidos y acusados de sedición. Esta medida produjo fuertes reacciones punitivas en Berlín, llegándose incluso a la detención preventiva por la Gestapo de ciudadanos chilenos residentes. A comienzos de 1942 se declaró oficialmente que el NSDAP y su semanario Westküsten-Beobachter constituían un peligro para la seguridad del país.[86] A fines de mayo se formó en el parlamento una comisión para investigar las actividades nazis.[87] Y, por añadidura, en ese período se descubrió una red de espionaje localizada en Valparaíso.[88] Esto hizo aumentar las medidas de presión de los Estados Unidos sobre el gobierno en orden a aceptar las recomendaciones de la Conferencia de Río de Janeiro.

Pese a la simpatía reinante por Alemania en los círculos políticos chilenos, el presidente Ríos se vio obligado a abandonar su política de neutralidad prohibiendo, en enero de 1943, el partido nazi y rompiendo relaciones diplomáticas con los países del Eje fascista, luego que el Senado aprobó la medida por 30 votos contra 10 y dos abstenciones.[89] Sin embargo, no faltaron maniobras de última hora para evitar el rompimiento con Alemania; el ex presidente Arturo Alessandri propuso un plebiscito para dirimir la cuestión, y un grupo de trescientas personalidades de derecha, encabezadas, entre otras, por el diputado Raúl Marín Balmaceda, Jorge Prat Echaurren y un sinnúmero de oficiales en retiro, pidieron en una carta abierta al presidente que Chile mantuviera la neutralidad, considerando que el país perdería su soberanía e independencia en favor de los Estados Unidos.[90]

En los días siguientes, el gobierno prohibió las actividades de las agencias de noticias germanas en el país y canceló la personería jurídica del Club Alemán de Santiago, fundado en 1903.[91] También a fines de enero fueron relegados 168 ciudadanos alemanes y 74 japoneses por actividades políticas y de eventual espionaje, ligadas principalmente al NSDAP.[92] Por último, la Asociación de Amigos de Alemania, que había sido el principal vocero de los uniformados germanófilos, resolvió autodisolverse y así evitar una abierta confrontación con las autoridades.[93]

Las simpatías hacia la Alemania nazi y las ramificaciones con elementos de la civilidad nacionalista fueron, por los antecedentes que se entregan aquí, efectivamente muy fuertes en el seno de las Fuerzas Armadas chilenas. El diputado nazi González von Marées llegó a afirmar en 1941, quizás con mucha razón, que la mayoría absoluta del Ejército chileno apoyaba a Alemania: "El 95 por ciento de los oficiales y Jefes de nuestras Fuerzas Armadas ... simpatizan con la causa de Alemania".[94] Y como señalara el general Prats, "eran los años en que los triunfos guerreros de la Alemania de Hitler concitaban el entusiasmo de la juventud militar chilena. Muchos apellidos alemanes saturaban las listas de promociones de la Escuela Militar. (La) gruesa capa de la oficialidad, generada en las numerosas promociones que, de nuevo, egresaron de la Escuela Militar a fines de los años 1939 hasta 1948, durante la Segunda Guerra Mundial y en el período de la «guerra fría»... se caracteriz(ó) por su simpatía inocultable hacia la causa nazi".[95]

Como corolario de la influencia fascista en el país, en enero de 1944 la inteligencia británica informó reservadamente al gobierno sobre preparativos avanzados de un golpe militar contra el presidente Ríos con el evidente propósito -a lo menos- de restablecer las relaciones con el Eje, rotas un año antes. Se sindicaba como los principales implicados a conocidos jefes castrenses y líderes nacionalistas civiles: entre ellos destacaban el general de Ejército Jorge Berguño, el general del aire Manuel Tovarías, el vicealmirante Juan Gerken Mahn, el ex presidente Carlos Ibáñez, Juan Gómez Millas, Jorge González von Marées, y oficiales de todas las ramas de las Fuerzas Armadas y Carabineros. El movimiento contaba, además, con el apoyo tácito de los militares argentinos.[96] De haber triunfado, esta aventura golpista habría tenido funestas consecuencias para el futuro de la institucionalidad democrática de Chile. Sin embargo, los cabecillas militares fueron llamados a retiro solapadamente y sin mayor sanción.

Conclusiones

Se puede concluir que en este período se asiste en Chile, de una parte, a un proceso de creciente independencia de las Fuerzas Armadas respecto de la élite política y de fuerte corporativización institucional. Este fenómeno se tradujo en prestigio profesional tanto en el país como en el extranjero, en un poderoso sentimiento de autoestima en la oficialidad y por ende de un espíritu de cuerpo muy desarrollado, relaciones internacionales sumamente dinámicas, la publicación de variadas revistas institucionales que testimonian también un alto nivel técnico, una ideología y visión de mundo propias, etc. Y, por otro lado, se experimenta en esos años una masiva reacción civilista que tomó cuerpo con la Milicia Republicana, dirigida por la derecha, tendiente a someter a los militares, coartar su jacobinismo político y, en definitiva, evitar que las instituciones de la defensa se convirtieran, por efecto de la dinámica social y política, en un aliado posible de las fuerzas populares. Hubo incluso por parte de ciertos sectores del espectro político un intento evidente de disolución del Ejército en la senda de lo que ocurrió posteriormente en la Costa Rica de Figueres. En la práctica, el Ejército específicamente experimenta tres derrotas políticas difíciles de asimilar: la caída de los líderes Ibáñez y Blanche como resultado de la presión popular y la creación de la Milicia Republicana.

Es por ello que la posibilidad real de sometimiento castrense fue visualizado en la doctrina del constitucionalismo, con el objetivo de aislar a las Fuerzas Armadas de la dominación de grupos civiles antagónicos. El antimilitarismo y el civilismo que acompañaron a la implementación del constitucionalismo, no permitieron empero que las Fuerzas Armadas formularan una doctrina institucional que les proporcionara un perfil corporativo de cierta nitidez. Sólo se les proporcionó el irrestricto sometimiento al poder político. El constitucionalismo sólo hacía mención a la garantía de la soberanía territorial y la institucionalidad vigente. Las genuinas inquietudes del elemento castrense por el futuro del país quedaron relegadas a un segundo plano y sin vía de canalización posible. La reacción civilista logró de este modo la segregación de los militares de la vida nacional. Se produjo prácticamente una división infranqueable entre civiles y uniformados.

Sin embargo, pese a la doctrina constitucionalista impuesta que significó el regreso compulsivo de las Fuerzas Armadas a sus cuarteles y el resucitamiento del profesionalismo, éstas lograron soportar las presiones y seguir ideológicamente independientes. En los años de la reacción civilista, las Fuerzas Armadas respondieron estrechando filas y refugiándose en el espíritu de cuerpo como defensa frente al "castigo ejemplar" de la civilidad oligárquico-burguesa. En la práctica, no hubo una auténtica despolitización de las instituciones castrenses. La nueva doctrina militar de prescindencia se transformó a poco andar en una verdadera hojarasca, la que obligaba a los militares a renovar regularmente su lealtad al sistema político vigente y con ello a cultivar un constitucionalismo formal, pero que era lo suficientemente inconsistente como para permitir que en las unidades militares siguieran incubándose supuestos decididamente antidemocráticos. Justamente uno de los pocos logros del constitucionalismo y la reacción civilista fue que en las filas castrenses se comenzó a identificar toda tendencia progresista como sinónimo de comunismo, germen de política y causa de discordia.

De este modo y a diferencia de decenios pasados, las corrientes ideológicas que lograron predominio en las Fuerzas Armadas a partir de 1938, fueron tanto el nacionalismo como el constitucionalismo, lo que en definitiva no alteró la unidad institucional. El universo ideológico y los nexos externos de los militares continuaron siendo asuntos exclusivamente castrenses que el constitucionalismo, o sea la política militar de los civiles, no supo cuestionar.

La tendencia histórica del pensamiento castrense hacia el corporativismo y el militarismo -conceptualizado en categorías como mesianismo de las Fuerzas Armadas, disciplinamiento social, restricción de la democracia, etc.-, que arranca en Chile desde principios de siglo y que se tradujo a través del tiempo en una ideología cada vez más cercana a los fascismos europeos, tendió a desarrollarse a contrapelo de la reacción civilista de los años treinta y del reordenamiento del sistema político de tipo consensual que imperó en el país a partir del gobierno de Aguirre Cerda. No obstante, las abiertas simpatías por el fascismo y el corporativismo derechista, tendencias que sin embargo siguieron siendo periféricas al sistema político en los años cuarenta, no fueron vistas por la sociedad civil como extremadamente atentatorias contra la democracia. Por eso resulta plausible pero a la vez sorprendente que las Fuerzas Armadas chilenas desarrollaran en forma autónoma fuertes lazos materiales e ideológicos tanto con el fascismo y la geopolítica alemanes, primero, como con las doctrinas hemisféricas norteamericanas, después, en los momentos que gobernaba el país una coalición centrista, encabezada por los radicales, uno de los grupos políticos que, a principio de los años treinta, se había destacado por su drástica actitud en la contención del poder militar en ascenso.

Notas

[1] Véase, por ejemplo, a Frederick M. Nunn, "Emil Körner and the Prussianization of Chilean Army: Origins, Process and Consequences, 1885-1920", Hispanic American Historical Review, Vol. 50, Nº 2, Durham, 1970, pp. 300-322, y Jean-Pierre Blancpain, Les Allemands au Chili (1816-1945), Köln-Wien, 1974.

[2] La razón reside en que Francia, apegándose estrictamente al tratado de Versailles, vigilaba que ningún militar alemán fuera destinado al exterior. Para evadir las expresas prohibiciones del tratado, los instructores alemanes en Chile o no aparecían registrados o fungían como civiles. Además, los oficiales chilenos que en los años veinte y treinta iban a estudiar en el Ejército alemán, aparecían oficialmente como "adictos militares" anexos a la embajada chilena en Berlín. Véase a Carlos Maldonado Prieto y Patricio Quiroga Z., El Prusianismo en las Fuerzas Armadas chilenas. Un estudio histórico, 1885-1945, Santiago, 1988.

[3] Heye participó como observador de las maniobras militares más grandes que se hayan realizado hasta entonces en Chile. Además, visitó Argentina, otro estrecho colaborador del Ejército e industria bélica alemanes.

[4] Hindenburg también recibió personalmente a un grupo de oficiales chilenos que fueron a estudiar a Alemania en 1927, entre los cuales se contaba el futuro general de división Oscar Novoa. En aquella ocasión recordó su amistad con Körner, antiguo condiscípulo suyo en la Academia de Guerra de Berlín. Esto es demostrativo de la importancia que el Reich le atribuía a las relaciones militares con Chile. En Jürgen Schaefer, Deutsche Militärhilfe an Südamerika. Militär- und Rüstungsinteressen in Argentinien, Bolivien und Chile vor 1914, Düsseldorf, 1974, p. 282.

[5] Ibíd, p. 200-201. En Argentina y Bolivia ocurrió un proceso muy parecido al que se desarrolló en Chile. Además de la profesionalización castrense propiamente tal, esta política permitió que la industria bélica alemana se apoderara de los mercados y que la ideología fascista se incubara fuertemente en las filas. El general germanófilo José Uriburu, Presidente del país desde 1930, impulsó abiertamente el modelo militar alemán. Esa situación permitió que, por ejemplo, el instructor germano C. Schneider fuera cofundador del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán de Buenos Aires en 1931, y que en 1938, 20 oficiales argentinos fueran destinados a la Wehrmacht y Hitler los condecorara personalmente. Véase a Robert A. Potash, The Army and Politics in Argentina. Yrigoyen to Perón, Stanford, 1969. En Bolivia, la situación fue muy parecida. Ernst Röhm, jefe máximo de la SA (tropas de asalto nazis), actuó allí como instructor militar hasta 1930. Consúltese, entre otros, al coronel Julio Díaz Arguedas, Historia del Ejército de Bolivia, 1825-1932, La Paz, 1940.

[6] Los italianos, por ejemplo, habían comenzado con el pie derecho en el vecino Perú al vender una buena cantidad de aviones y enviar una misión militar que entre 1935 y 1937 reorganizó completamente la Fuerza Aérea de ese país. En Westküsten- Beobachter, Nº 202, 19/8/1937, p. 46. (Todos los diarios y revistas citados, salvo expresa referencia, tienen como lugar de edición a Santiago).

[7] Capitán de bandada Raúl González Nolle, "Por Alemania en visitas profesionales", Chile Aéreo, Nº 93, Enero, 1937, p. 15.

[8] Westküsten-Beobachter, Nº 196, 8/7/1937, p. 30.

[9] Ibíd, Nº 203, 26/8/1937, p. 30. Las primeras quince máquinas alemanas para la Escuela de Aviación arribaron a principios de 1938 con el instructor August Linde. En Chile Aéreo, Nº 105, Febrero, 1938, p. 3-5.

[10] Westküsten-Beobachter, Nº 144, 9/7/1936, p. 86.

[11] Ibíd, Nº 137, 21/5/1936, p. 74.

[12] Ibíd, Nº 185, 22/4/1937, p. 31.

[13] A fines de 1940 fueron enviadas misiones aéreas a los países beligerantes Alemania, Italia, Gran Bretaña y Estados Unidos. Ibíd, Nº 375, 12/12/1940, p. 45.

[14] Ibíd, Nº 212, 28/10/1937, p. 66 y Nº 356, 1/8/1940, p. 55.

[15] En 1937 se les había mostrado a la jefatura militar en Santiago un nuevo tipo de vehículo alemán para todo terreno. Ibíd, Nº 202, 19/8/1937, p. 78.

[16] Reiner Pommerin, Das Dritte Reich und Lateinamerika, Düsseldorf, 1977, p. 168-170. Ya estaba calculado en este negocio

servido por DOLAR sin comentarios compártelo

30 Abril 2007

LA CHICHA CONOCELA

Brebaje de maíz o arroz heredado de nuestros antepasados aborígenes, puede constituir desde refresco hasta especie de vino embriagante.

Pese a que los primeros registros de la palabra chicha se remontan a documentos producidos bastante temprano en el siglo XVI, los etimologistas aún no se han puesto de acuerdo sobre su proveniencia.

Hay quienes sostienen que es vocablo propio de los cuna panameños, otros defienden su origen arauaco u otomí e incluso, alegando la muy acreditada opinión de Gonzalo Fernández de Oviedo, sostienen que es palabra taína.

Lo cierto es que si en su origen se empleó para designar una bebida fermentada de maíz, posteriormente sirvió para nombrar la obtenida de cualquier grano.
Viene en las páginas de casi todos los cronistas de la conquista y de la colonia y desde aquellos remotos tiempos hasta el presente, sigue consumiéndose la que tiene como base maíz, que entre nosotros recibe la denominación de chicha andina.
Su preparación presenta algunas variantes según la zona cordillera de que se trate, pero fundamentalmente consiste en moler el grano de maíz, añadir guarapo de piña y luego dejarlo fermentar.
Este proceso de molienda hecho a la manera de los aborígenes americanos lo describe el milanés Girolamo Benzoni, quien supuestamente estuvo en estas tierras en el siglo XVI, diciendo: "Las mujeres encargadas de hacer esta bebida, toman un poco de maíz, lo ablandan en una olla, y se lo pasan a otras, que tienen la tarea de masticarlo poco a poco y escupirlo con fuerza, como tosiendo, en una hora o tazón. Luego lo colocan en la jarra con el resto de la mezcla, de no hacerlo así, este vino o bebida no tendría ninguna fuerza.
Por último lo hierven por un lapso de tres o cuatro horas, lo dejan enfriar y lo cuelan con un paño, sale tan perfecto que embriaga como si fuese verdadero vino".
Este menester, según algunos cronistas se dejaba a las ancianas. Tal manera de preparación produjo en algunos españoles puntillosos, ciertas reservas, por no decir asco, reacción inmerecida pues quienes rechazaban la molienda masticatoria se olvidaban de que en varias regiones de España para la confección del famoso aioli, se empleaban los mismos servicios femeniles en la trituración de los dientes de ajo que luego con la paulatina incorporación del aceite, revolviendo, daban como resultado la muy famosa emulsión que hacía desde tiempo inmemorial, las delicias de muchos peninsulares, como salsa.
La chicha de maíz era confeccionada por la mayoría de las tribus que ocupaban lo que hoy es territorio de Venezuela.
Pero ya en épocas más cercanas a nosotros, se redujo su elaboración y consumo a la región andina y a las áreas ocupadas por las etnias americanas sobrevivientes.
Así en el Táchira, donde constituye bebida típica, se la endulza con un almíbar de papelón que lleva clavos de olor y canela y en algunos sitios le añaden algo de limón, tal vez poco, para evitar caer en el dicho "No es chicha ni limonada". Si se le deja a temperatura ambiente resulta muy fuerte o como dice el lenguaje popular "se enfuerta mucho". Hoy se evita este exceso de fermentación enfriándola en la nevera.
La gente de la zona central y norte del país prefiere la "chicha de arroz" que no es otra cosa que un carato de dicho grano, perfumado con vainilla o con esencia de almendras.
En todo caso esta bebida de tan sencilla preparación es uno de los rasgos sobrevivientes de nuestro pasado indígena y su vigencia más que milenaria constituyen sin lugar a dudas, motivo de orgullo.

José Rafael Lovera
Gastronauta de El Universal

Un poco mas de Historia

Los españoles, en los tiempos del descubrimiento y de la conquista, se asombraban de la importancia que tenía la chicha en las celebraciones comunitarias y de la manera tan singular como se elaboraba: las mujeres del grupo, muchas veces las más viejas, masticaban los granos del maíz para acelerar la fermentación, y después lo cocinaban para hacer una bebida un poco espesa, que bebían para festejar los grandes acontecimientos. El padre Joseph de Acosta, cronista de finales del siglo XVI, nos dice que “no le sirve a los indios el maíz sólo de pan, sino también de vino, porque de él hacen sus bebidas con que se embriagan harto, más presto que con vino de uvas"(...) La chicha embriagante, con sus muchos nombres: masato (para los aborígenes de Cumaná, el Tolima y Santander), itúa (entre los quimbayas), acca, azúa y sora (para los ecuatorianos y los peruanos), parece haberse limitado a las poblaciones indígenas de la América del Sur y a ciertos lugares del Caribe. Durante la época colonial, era muy famoso en Caracas el carato de casaquita, que vendía un vendedor ambulante vestido con una casaquita. Aquella chicha hecha a la manera tradicional de los indígenas quedó como una rareza, que seguían practicando algunas comunidades, como la goajira, tal como recuerda Gallegos en su novela Sobre la misma tierra, de 1943, en los tiempos en que se iniciaba la explotación petrolera en el Zulia. Poco a poco, en la medida en que se democratizó el consumo de ron, de otros aguardientes y de cerveza, la chicha dejó de tener importancia como bebida embriagante, y se quedó mayormente como una bebida refrescante que, elaborada tanto de maíz como de arroz, ofrecían los vendedores ambulantes, algunos tan populares como el chichero que se apostaba debajo del reloj de la UCV desde finales de la década de los 50, o que se ofrece industrializada en los supermercados.

Tags: chicha

servido por DOLAR 1 comentario compártelo


Sobre mí

Avatar de DOLAR

BIENVENIDOS AL BLOG DEL DOLAR

PERU , Perú
ver perfil »
contacto »

Fotos

DOLAR DOLAR DOLAR todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera